Emiliano Chamorro
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La Diócesis de Jinotega presentó un plan de emergencia para paliar necesidades de miles de familias que viven en el Corredor Seco de esa zona norte del país, que habría sido ignorado por el gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega.
En un comunicado firmado por todo el clero de Jinotega, que dirige el obispo Carlos Enrique Herrera, los religiosos lamentan cómo el Gobierno central y los gobiernos locales han ignorado el hambre de sus gobernados, producto de la sequía que los azota.
“El Gobierno ha ignorado el llamado de miles de familias y la Iglesia quiere evitar conflictos, debido al problema de hambruna que sufren estas familias, porque la gente quiere volcarse a las alcaldías, ya que los alcaldes y el Gobierno central les han dado las espaldas”, advirtió el sacerdote Uriel Vallejos, vocero de la Curia Episcopal de Jinotega.
Vallejos expresó que la problemática social de los habitantes del Corredor Seco de Jinotega se le hizo llegar mediante un comunicado al alcalde de Jinotega, Leónidas Centeno, al edil de La Concordia y a la alcaldesa de San Rafael del Norte, pero estos, según Vallejos, han actuado de forma insensible ante las necesidades de sus pobladores.
“Hasta el momento ni frijoles solidarios han llegado al Corredor Seco de Jinotega. Hay hambre y sed en varias comunidades y el Gobierno no responde al lamento de miles de ciudadanos, ni al llamado de la Iglesia”, lamentó Vallejos, quien también es director de Caritas Diocesana de Jinotega.
Vallejos afirmó que la Diócesis de Jinotega, junto con organismos, apoyan la labor social de la Iglesia.
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