San José/ACAN-EFE
El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) informó hoy que Costa Rica se prepara para enfrentar «lo peor» de la sequía que se presenta en la provincia de Guanacaste (Pacífico) y que ya ha afectado miles de hectáreas de cultivos.
«Lo que nos preocupa es que nos espera una estación seca (de diciembre a abril) muy fuerte y prolongada, entonces yo creo que las lluvias actuales son un alivio temporal pero todavía falta lo peor», manifestó a Acan-Efe el ministro de Agricultura, Luis Felipe Arauz.
Agregó que el MAG está canalizando los recursos para instalar reservorios de agua para que se llenen con la lluvia de los próximos dos meses y contar con líquido de riego en Guanacaste para el verano.
Datos del ministerio reportan al 30 de julio pérdidas totales en la agricultura de 4.398 hectáreas y parciales en 11.058 hectáreas, mientras en materia económica las pérdidas alcanzan un total aproximado 17 millones de dólares.
Los principales productos afectados son la caña de azúcar con 1.178 hectáreas perdidas, maíz (1.165), tiquizque (600) arroz (560), naranja (175), yuca (150), frijoles (141), ñame (60), entre otros.
«Estamos generando fondos de primer impacto y coordinando con la Comisión Nacional de Emergencias para que, cuando sea necesario, y en caso de decreto de emergencia, ya se esté trabajando en las soluciones», dijo Arauz.
Para lo que resta de septiembre y octubre, que forman parte de la época lluviosa que va de mayo a noviembre, los meteorólogos prevén un incremento de las precipitaciones que permitirán bajar el déficit de lluvias a un número de entre el 5 % y el 40 %.
En la actualidad, Guanacaste sufre una disminución de las lluvias del 67% entre enero y julio pasado, lo que ha provocado la pérdida de cultivos, la imposibilidad de siembra y una disminución de la producción de cultivos, carne y leche y de miel.
El ministro agregó que el MAG trabaja en el Proyecto Agua para Guanacaste que tiene como objetivos desarrollar esquemas novedosos de utilización del recurso hídrico para la producción agroalimentaria y consumo humano.
Las autoridades han atribuido el déficit de lluvias al fenómeno de El Niño.