Elízabeth Romero
Las defensoras de mujeres víctimas de violencia realizan esa labor bajo riesgo, revela un estudio efectuado por siete organizaciones que integran la Iniciativa Mesoamericana de Mujeres Defensoras de Derechos Humanos. En algunos casos las defensoras son víctimas de violencia por parte de dirigentes políticos.
El estudio realizado entre 181 mujeres dedicadas a esta labor de voluntarias, señala que una de cada tres de las defensoras abordadas ha sido víctima de violencia de ese tipo, porque los integrantes del partido de gobierno y los funcionarios del Estado son identificados como los principales agresores en el país. Un 62 por ciento de las defensoras consultadas expresó que en algún momento ha enfrentado algún tipo de riesgo para desempeñar esa labor. “Las principales situaciones vividas son el desprestigio y las amenazas, siendo estas verbales o mediante mensajes en teléfonos y notas anónimas”, señala el estudio.
Se calcula que en Nicaragua podría haber un poco más de cinco mil mujeres que actúan como defensoras de mujeres violentadas. No hay cifras de la cantidad exacta de defensoras de las mujeres violentadas que desarrollan esa labor de voluntarias en el país.
Margarita Quintanilla, quien presentó el estudio, manifestó que en las entrevistas las defensoras se refirieron al entorno en que desarrollan el trabajo y que difiere según la zona donde habitan.
Por ejemplo, mencionó Quintanilla que en Waspam, donde prevalecen los casos de víctimas de trata para explotación sexual, “las defensoras tienen que enfrentarse a los narcos y a los madereros”.
Quintanilla destacó que para efectuar el trabajo de acompañamiento a las víctimas de violencia, estas defensoras aportan no solo el tiempo, sino recursos como teléfonos.
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