Roberto Mora y Luis Eduardo Martínez
Agentes de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) de la Policía Nacional mantienen investigaciones en la ciudad de Estelí, donde en los últimos meses residió la abogada Marvely del Carmen Díaz Sancho, cuyo cuerpo fue encontrado en Las Canoas, municipio de Tipitapa, Managua.
Un primo hermano de la abogada confirmó que sus familiares fueron al Instituto de Medicina Legal en Managua, donde reconocieron el cuerpo de Díaz Sancho, quien siendo originaria de la ciudad de Matagalpa, tenía meses residiendo en Estelí “por nuevas oportunidades laborales que se le presentaron”.
“Ayer (el miércoles) se fue a reconocer el cuerpo y hoy (ayer jueves) autorizaron el traslado para Matagalpa”, indicó el muchacho, solicitando anonimato porque “no se sabe cuál fue el móvil y podríamos correr peligro”.
La abogada de 34 años fue reportada como desaparecida el 29 de agosto ante las autoridades policiales de Estelí, confirmó el comisionado Ernesto Castro, jefe de la Secretaría Ejecutiva de la Policía en esa ciudad, indicando que la denuncia de la desaparición fue interpuesta por Juan Salvador Reyes Hernández, esposo de Díaz Sancho.
Según el informe de la Policía, el denunciante dijo que la víctima había salido el viernes 29 de agosto con destino al municipio jinotegano de San Rafael del Norte, donde realizaría unos trámites legales relacionados con su trabajo como asesora de una cooperativa.
Llevaba dos bolsos, en uno de ellos portaba documentos legales y en el otro algo de ropa.
La tarde de 4 de septiembre, los investigadores de Auxilio Judicial, acompañados por Reyes Hernández, llegaron a la casa donde habitaba él con Díaz y sus tres hijos, donde revisaron documentos y otros objetos.
Mientras tanto, los restos de la abogada fueron llevados al salón de actos de la iglesia Molagüina, donde se ofició la vela. Con biblia en mano, llorando y acompañado por algunos familiares, Reyes Hernández ingresó al local cerca de las 6:00 p.m., delante de él sus tres niños: Randall, Samuel y Jaret, de 9, 6 y 5 años.
Díaz Sancho era sobrina e hija de crianza de la titular del Juzgado Primero Especializado en Violencia de Género en Matagalpa, Ivania Sancho Centeno.
“Era como mi hermana, con muchas ganas de salir adelante”, dijo el primo de Díaz, indicando que los familiares aún desconocen cuál fue el móvil del crimen.
Justificó que “la Policía anda investigando y puede ser que por ahí haya algo en los casos que ella estaba llevando (como abogada)”.
Aclaró además que Díaz es hija de “un señor bien humilde”, al que identificó como Pedro Pablo Díaz “y no es hija de ningún guatemalteco”.
Abogados y funcionarios de todos los niveles del poder judicial en Matagalpa llegaron a la vela.
La abogada Brenda Alvayero lamentó “la forma en cómo se dieron los hechos y habría que esperar qué arrojan las investigaciones de la Policía porque no es solo que la mataron, sino el ensañamiento con el que ella fue asesinada”.
Por su parte, el juez Primero de Distrito Penal de Juicios de Matagalpa, Frank Rodríguez Alvarado, comentó que “es un hecho lamentable que impacta al gremio de los abogados, al ámbito judicial porque era sobrina, casi hija de una juez e impacta a la sociedad en general. Por las características y lo que se ha dicho en los medios de comunicación, la Policía debe desarrollar una buena investigación para esclarecer cuáles fueron las razones y el móvil de la muerte de esta colega”.
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