Los padres del pequeño Ashya, Brett (dcha) y Naghemeh King, hablando a la prensa en Sevilla el 3 de septiembre de 2014, tras ser liberados de prisión después de que fuera retirada la orden de detención de la policía británica

Los padres de Ashya King, a punto de reunirse de nuevo con su hijo en España

Los padres del niño británico Ashya King esperan reencontrarse con su hijo enfermo en Málaga, tras haberlo sacado de un hospital inglés donde, según ellos, el tratamiento previsto lo habría convertido en un «vegetal». Tras salir el martes de la prisión madrileña de Soto del Real, poniendo fin a una rocambolesca persecución desde Inglaterra a […]

Los padres del niño británico Ashya King esperan reencontrarse con su hijo enfermo en Málaga, tras haberlo sacado de un hospital inglés donde, según ellos, el tratamiento previsto lo habría convertido en un «vegetal».

Tras salir el martes de la prisión madrileña de Soto del Real, poniendo fin a una rocambolesca persecución desde Inglaterra a Andalucía que ha conmocionado a su país de origen, Brett y Naghemeh King explicaron que actuaron «por amor» a su hijo de cinco años, que sufre un tumor cerebral.

«He venido aquí, a España, para vender mi casa para pagar el tratamiento privado para mi hijo», relató Brett King, de 51 años, junto a su esposa Naghemeh, de 45, en una rueda de prensa en Sevilla, donde se reunieron con su abogado antes de retomar probablemente el camino hacia Málaga. En su opinión, el tratamiento de radioterapia previsto en el hospital de Southampton, en el sur de Inglaterra, habría sido muy agresivo para el niño y lo habría convertido en un «vegetal». Por ello, decidieron sacarlo del centro médico y trasladar al pequeño a República Checa para tratarlo con protones, menos dañinos para las partes sanas que rodean el tumor.

«La razón por la que escogimos Praga es que parecía ser la mejor solución en Europa y menos cara que ir a América», explicó uno de los hermanos de Ashya, Daniel, a la televisión británica BBC.

Un centro médico de la capital checa, el Proton Therapy Center Czech (PTC), confirmó este miércoles haber examinado el expediente del niño, que debería volver al Reino Unido para recibir «dos ciclos de quimioterapia, lo que debería tomar varias semanas».

Padres desesperados

Desde el jueves, el periplo de esta familia tiene en vilo al Reino Unido, donde la prensa había descrito a los padres, Testigos de Jehová, como «secuestradores». Sin embargo, el rechazo inicial se convirtió en una simpatía generalizada entre la opinión pública cuando se presentaron en dos vídeos difundidos por uno de sus hijos como dos padres desesperados intentando salvar a su hijo.

Policías y prensa esperando ante el ala infantil del Hospital Universitario de Málaga el 3 de septiembre de 2014, donde permanece ingresado y al cuidado de sus hermanos mayores el niño británico Ashya King, de cinco años

Los médicos «en Inglaterra dijeron que no van a pagar por el tratamiento pero ellos sabían que yo iba a pagarlo cuando mi casa estuviera vendida», explicó Brett King este miércoles. «La policía no sabía esto y nos persiguió, nos arrestó y nos dijo que éramos unos criminales» cuando «sólo tenemos el interés de nuestro hijo y su bienestar» en mente, lamentó.

Mientras, las críticas a la labor policial arreciaban en Reino Unido, los responsables políticos reclamaban un trato más justo para los padres, incluido el primer ministro británico, David Cameron, quien el martes pidió que «el niño reciba los cuidados y el amor de su familia».

La justicia británica, concluyendo que las sospechas de «negligencia» no estaban fundadas, decidió levantar la orden de arresto lanzada contra los padres la semana pasada cuando abandonaron el centro clínico.

Desde Southampton, la familia tomó un ferry con sus siete hijos a Francia antes de llegar a España, mientras la policía británica iniciaba una persecución por todo el continente asegurando que la vida del pequeño corría peligro. Operado recientemente, Ashya necesita una sonda gástrica para alimentarse, solo puede desplazarse con silla de ruedas y es incapaz de comunicarse.

Por el bien de Ashya

El martes por la tarde, la fiscalía británica estimó que «el riesgo para la vida de Ashya no era tan grave como se suponía al principio» porque sus padres «tomaron precauciones para proteger su salud». En España, donde Brett y Naghemeh estaban presos desde el sábado, un juez ordenó finalmente la liberación inmediata de la pareja, que salió por la noche de la prisión de Soto del Real, cerca de Madrid, con el objetivo de reunirse con su hijo «lo antes posible».

Poco antes, la fiscalía española había también anunciado su intención de pedir su libertad al considerar que los King habían actuado por el bien de su hijo.

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