Marcela Duarte
Médico Psiquiatra
Buda decía que “el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”. Suena fácil, así no lo sea, sobre todo cuando se sufre por amor.
¿Quién no ha escuchado frases como: “Dejalo, no te merece”, “encontrarás a alguien mejor”? Y cuanto más nos dicen, más pensamos en lo fácil que es decirlo cuando no se está en el lugar del otro.
¿Por qué es tan difícil olvidarnos de las personas? ¿Y por qué sufrimos por alguien a pesar de que intentamos no hacerlo?
Ese sentimiento de felicidad intensa, conforme surgen las discusiones y el rechazo, disminuye y tiende a ser la causa de ese sufrimiento para el que no encontramos cura.
Mientras tanto, la ciencia sigue buscando la cura para el mal de amor, y así lograr suprimir a voluntad el enamoramiento y detener sufrimientos inútiles. Pero visto desde otro punto de vista, a veces son necesarios estos sufrimientos para crecer y mejorar, pues si perdiéramos el amor y su sufrimiento, perderíamos la naturaleza del romanticismo y mientras esto no sea posible solo nos queda tratar de superarlo de la forma más sana posible.
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