Lucía Vargas C.
La inseguridad que generan grupos de chavalos en algunos barrios de Granada es un tema que preocupa tanto a los pobladores que viven en zozobra cuando estos se agarran a pedradas como a la Policía que admite el problema, pero asegura que la gente se niega a denunciar.
En los barrios El Domingazo, Eleonora, La Estación, La Sabaneta, Adelita, El Pantanal, Pancasán, La Ceiba, San Juan del Sur, La Loma del Mico y Campo de Aterrizaje, son los más afectados con el actuar de la delincuencia juvenil.
Juan José Dinarte, habitante de La Antena, cercano a La Estación, refirió que los líderes de los grupos de su sector tienen “traido” con los que viven en la zona de La 18 y La Talpujera. “Cuando se agarran, solo se oyen los morterazos y las pedradas caen sobre los techos… yo me encierro para proteger a mis hijos, a esa hora uno se siente indefenso, se llama a la Policía y no viene, y si viene lo hace cuando ya pasó todo”, explicó.
El subcomisionado Juan José Cerda Moraga, vocero policial en Granada, dijo que se han organizado grupos deportivos en los barrios más vulnerables para mitigar el problema y se está trabajando muy de cerca con los líderes de barrios, los Gabinetes de la Familia y jefes de sector.
Asegura que hay patrullaje diario en estos barrios y acuden al llamado de la población cuando lo amerita, pero agrega que cuando llega la patrulla y detienen al muchacho nadie quiere interponer la denuncia.
“Hacemos reuniones comunitarias y andamos de casa en casa invitando a la gente para que asistan y expongan los problemas del barrio, pero no participan”, dijo Cerda.
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