Leonor Álvarez
Una misma institución que dirige el proceso electoral y emite el documento de votación ha sido la fórmula perfecta para hacer fraudes electorales que hasta el día de hoy aprovecha el partido gobernante Frente Sandinista (FSLN) para dejar a sus opositores sin cédula de identidad y en consecuencia sin votar.
El exfuncionario del Consejo Supremo Electoral (CSE), Dionisio Palacios, considera que la cédula de identidad, a estas alturas, ya no es “ciudadana sino partidaria”, porque “la entregan los sandinistas solo a los (militantes) sandinistas” y de ahí surge la necesidad de crear otro órgano, aparte del CSE, que emita este documento que no solo es para ejercer el voto, sino también para realizar trámites legales.
El único rol del CSE debería ser administrar las elecciones y contar los votos, manifestó el presidente de la organización civil Hagamos Democracia, Róger Arteaga, sin embargo, cree que el hecho de que también tenga el rol de emitir la cédula de identidad ha sido un error que han tenido que pagar los ciudadanos, porque “la cédula de identidad no solo es para votar sino para diferentes e importantes trámites legales”.
El consultor en temas de gobernabilidad, Irving Dávila, considera que la raíz del problema es la Ley Electoral (Ley 331), la cual se debe modificar para eliminar el mandato donde se establece que los partidos políticos con más votos se reparten los cargos en el CSE, convirtiéndolos en “juez y parte”.
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