Raúl Amador Somarriba *
En el artículo anterior abordamos las fusiones y adquisiciones como estrategias corporativas de crecimiento o desarrollo de empresas, las cuales ante la posibilidad de expandirse pueden obtener unidades de trabajo sólidas, eficientes y productivas, es decir empresas con un valor agregado capaces de permanecer firmes, consolidarse en el mercado o que sean aptas para venderlas a un precio superior.
Al optar por este tipo de estrategias es importante identificar de manera anticipada ventajas competitivas, sinergias o entropías, ya que son factores decisivos para el éxito o fracaso en cada una de estas operaciones. Cuando una empresa compra otra, debe asegurarse que sea una inversión, una operación productiva y estratégica, que le brinde una ventaja competitiva. Preguntarse ¿la adquisición crea valor?, es decir, si la empresa fusionada o resultante vale más que la suma de los valores de las dos empresas (la actual más la adquirida) por separado. Esta información puede obtenerse con una valoración anticipada de la empresa a adquirir y la propia, en la que se toma en cuenta el valor de los activos, pasivos, valor de la marca, posicionamiento en el mercado, entre otros factores.
De la misma forma deberá preguntarse si la fusión crea un valor individual para los accionistas involucrados, es decir si usted es el interesado en adquirir una nueva empresa, recuerde siempre que el valor o ganancia que aportará la compra de esta nueva empresa debe superar el pago que realizó por su adquisición, en cambio, si usted es quien pretende vender su empresa no olvide que el pago que reciba debe superar el valor de sus acciones. Por lo referido, es importante contar con la ayuda de especialistas que conozcan el proceso de fusión y adquisición de empresas de forma que determinen puntos claves a seguir antes, durante y después de la compra. También deberán orientarle en la estrategia a implementar, colaborar para entender en su totalidad el negocio, valorar competitividades y desventajas en vista de tomar decisiones adecuadas de inversión, incursionar en nuevos mercados, implementar reglas, plantear nuevos objetivos, etc.
Es de suma importancia establecer un plan adecuado que permita hacer frente a los nuevos desafíos. Evite desorganizaciones en los procesos de producción y cree un ambiente laboral estable, donde los trabajadores se acoplen a las políticas, teniendo claras sus funciones y objetivos.
El futuro de las organizaciones fusionadas puede ser impredecible. La imposición de nuevas costumbres entre las compañías involucradas es una de las principales razones de fracaso, lo que surge por la dificultad de los colaboradores de adaptarse a cambios drásticos en su rutina diaria, aspectos operativos, cadena de mando, cultura organizacional, incentivos, entre otros. En el plan de transición referido debe asegurarse que cada jefe sea un verdadero líder que tenga capacidad para enfrentar retos tanto internos como externos, a través de una comunicación permanente, clara y abierta que promueva confianza y respeto hacia los colaboradores de la empresa adquirida.
Otra recomendación de relevancia es reconocer las oportunidades que permitan aprovechar al máximo las sinergias en cuanto a economías de escala. Si la empresa aumentara de tamaño, ver cómo a mayor producción se pueden reducir costos operativos; si la fusión o adquisición permite el ahorro, identificación o eliminación de ineficiencias, mayor aprovechamiento de infraestructuras, combinación de recursos complementarios, entre otros. Si una empresa pretende encaminarse dentro de un proceso de fusión o adquisición debe enfocarse en alcanzar los resultados que se proyectan de la operación. Fusionar o adquirir una empresa puede ser la decisión más arriesgada para el futuro de sus negocios o la gestión más importante e imprescindible para el éxito de su empresa.
(*) Vicepresidente Invercasa Puesto de Bolsa
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