Tegucigalpa/ACAN-EFE
El presidente de Honduras, Juan Orlando, dijo hoy que el Golfo de Fonseca (Pacífico), que su país comparte con El Salvador y Nicaragua, no debe ser una zona de conflicto, sino de desarrollo para las tres naciones centroamericanas.
«El Golfo de Fonseca debe ser una zona de desarrollo y paz y no una zona de conflicto», subrayó Hernández en la sureña ciudad de Choluteca, donde presidió una sesión del Consejo de Ministros para conocer más sobre las necesidades de la zona.
Agregó que el tema sobre el desarrollo del Golfo de Fonseca lo abordará el próximo lunes en Managua con sus homólogos de Nicaragua, Daniel Ortega, y de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén.
En Managua «debemos abordar temas interesantes en beneficio de la región», enfatizó Hernández.
Las aguas del golfo son motivo de conflictos por ocasionales capturas de pescadores de un país faenando en las aguas de otro, lo que obedece a que no hay boyas que marquen los límites de las tres naciones centroamericanas, que además tienen en común ser pobres.
Sobre el municipio de Amapala, en la isla hondureña de El Tigre, Hernández dijo que está gestionando con el Banco Interamericano de Desarrollo una financiación para unirlo con tierra firme, un viejo sueño de los pobladores de esa comunidad que hasta hace unas pocas décadas fue el puerto más importante de Honduras en el Pacífico.
Otro proyecto previsto para la zona sur de Honduras es el de mejorar la carretera principal que conduce desde Tegucigalpa, por la que además se llega a las fronteras con El Salvador y Nicaragua.
En materia de Salud también se está avanzando en los trámites para la construcción de un nuevo hospital en el sur, para lo que se está gestionando asistencia de Corea del Sur, acotó Hernández.
La ministra de Salud, Yolany Batres, por su parte, indicó que en el nuevo hospital del sur se invertirán unos 33 millones de dólares y que se espera que sea inaugurado en unos dos años.