Bloomberg
Los funcionarios de la Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos prometieron reducir el balance récord del Banco Central mientras siguen delineando una estrategia de salida del plan de estímulo monetario más radical de sus cien años de historia.
“En el largo plazo, el balance debe ser reducido al nivel más bajo congruente con la implementación eficiente de la política monetaria y debe consistir primordialmente en títulos del Tesoro”, con el fin de minimizar el efecto de las carteras de valores de la Fed en la asignación de créditos en diferentes sectores de la economía, de acuerdo con las actas de la reunión de julio de la Comisión Federal de Mercado Abierto dadas a conocer ayer.
Casi seis años de compra de bonos por parte de la Fed, para sostener la recuperación de la peor recesión desde la Gran Depresión, inundaron el sistema bancario de 2.71 billones de dólares excedentes de reservas. Como los bancos ya no necesitan pedirse prestadas reservas unos a otros, como ocurría antes de la crisis, los funcionarios se han visto obligados a idear una nueva forma de elevar la tasa de los fondos federales, que representa el costo que tienen para los bancos los préstamos a un día.
Las actas de la reunión de julio dieron nuevas pistas sobre cómo planean hacerlo. La tasa de interés que paga la Fed por el excedente de las reservas que hay en el Banco Central —actualmente de 0.25 por ciento— “sería la herramienta fundamental utilizada para llevar la tasa de los fondos federales a la meta e influir en otras tasas del mercado monetario”. La tasa que fije la Fed para su facilidad de recompra inversa, programa que está probando desde el año pasado para absorber efectivo de los fondos comunes de inversión del mercado monetario y otras contrapartes, establecería un piso por debajo de la tasa de los fondos federales.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 C