Elízabeth Romero
A tres años del asesinato del párroco de La Concepción, Marlon Ernesto Pupiro (q.e.p.d), el cardenal Leopoldo Brenes reiteró su demanda de justicia por ese crimen.
En la homilía durante la misa celebrada con motivo del tercer aniversario, Brenes insistió en el padecimiento al que fue sometido el sacerdote, por lo que instó a la feligresía a que “el sufrimiento y la tortura que padeció Pupiro, se convierta en una fuerza para ser verdaderos discípulos de Jesucristo”.
A primeras horas de ayer, Brenes había comentado que al igual que sucedió con la masacre del 19 de julio “siempre quedan sus dudas” y “siempre habrá un cierto resquemor”, por lo que demandó “que se diga la verdad”. Y fue más allá: “Lo estamos viendo con todos los crímenes (…), no hay duda que siempre quedan sus dudas (…) aun en accidentes”.
Y aunque dijo que en su momento las autoridades hicieron un trabajo, “a veces no nos complace totalmente”. Y es por eso que manifestó “siempre está esa espinita en los fieles, en los sacerdotes (…) de que falta algo”. Pero recordó que “no hay crimen perfecto, si hay dudas, saldrá la verdad”.
En relación con una posible revelación de Jazker Blandón, cuando en octubre próximo acuda a la audiencia en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Brenes prefirió no referirse a esto, por cuanto dijo, no escuchó esa versión que se le atribuye a la defensa del detenido.
En su lugar el religioso dijo que sostienen la petición de que la Policía no cierre la investigación, aunque aclaró que en su momento recibieron la promesa de mantenerla abierta.
Lesbia Pupiro, hermana del cura asesinado, insistió en que la familia siempre ha dicho que detrás de Blandón hay más personas involucradas en el crimen.
“Nosotros no quedamos convencidos, nunca creímos esa versión de que fue el robo y nada más, allí es persecución que venían planeando”. A tres años seguimos exigiendo que se diga la verdad, expresó Lesbia Pupiro.
(Colaboración Marcos Medina).
Ver en la versión impresa las páginas: 2 A