Lucía Navas
Pero los sindicatos refutan estos argumentos diciendo que las constructoras tienen amplios márgenes de ganancias.
El salario promedio en el sector construcción fue de 8,355.2 córdobas mensuales hasta mayo pasado, según cifras oficiales.
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Tras haber rechazado en semanas pasadas la posibilidad de incrementar el salario de los obreros de la construcción, la Cámara Nicaragüense de la Construcción (CNC) se mostró ayer abierta a negociar un aumento en la paga de carpinteros, albañiles y armadores. Eso sí, los empresarios dejaron claro que no hay condiciones para aplicar un ajuste del 17.5 por ciento que piden los sindicalistas.
“Vamos a tener que darles algo, pero puede ser 0.1 por ciento, revisar cuánto es posible, pero ese 17.5 por ciento no se lo vamos a dar jamás”, afirma Benjamín Lanzas, presidente de la CNC.
Y es que sindicatos y la Cámara de la Construcción continúan sus negociaciones del nuevo convenio colectivo del sector. El próximo jueves los empresarios harán la contrapropuesta salarial.
VAN CONTRA INFORMALES
Para Luis Barbosa, presidente de la Confederación Sindical de Trabajadores José Benito Escobar (CST-JBE), la apertura que muestran los empresarios indica: “La discusión es buena y por eso esperamos tener un acuerdo a finales de agosto”.
Los sindicatos sostienen su petición de incremento salarial en la devaluación de la moneda, el crecimiento de la economía y los costos que cobran las constructoras.
Donde ya hay consenso entre empresarios y sindicatos es en los mecanismos para combatir a las constructoras informales y para ello ya diseñan un plan de inspecciones. Esperan sentarse los próximos días con las autoridades del Ministerio del Trabajo (Mitrab) para actuar en conjunto en el plan de inspecciones.
Lanzas y Barbosa comparten que la fiscalización es necesaria para que sin excepción todas las empresas inscriban a los trabajadores en el Instituto Nicaragüense de Seguro Social “y se les pague el salario de ley”.
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