Lucía Navas
¿Se prepara el Gobierno para solicitar un programa especial de asistencia al Fondo Monetario Internacional? La señal la da el hecho de que las autoridades el ministro de Hacienda y el Banco Central de Nicaragua (BCN) toquen las puertas del organismo financiero internacional para que revise sus líneas de asistencia de emergencia para ver si hay disponible recursos.
El ministro de Hacienda, Iván Acosta, informó (la semana pasada) que diseñan un plan B basado en cuánta asistencia económica necesitan, sobre todo para asegurar el gasto público ante cualquier merma adicional de las metas de ingresos por impuestos internos. Y sobre todo para disponer plata con qué ejecutar los programas de emergencia alimentaria que se presenta en la zona seca afectada por la sequía.
Ese plan “requiere de la ayuda de los organismos internacionales”, enfatizó Acosta. Ya han sostenido reuniones con los representantes en el país del FMI, del Banco Mundial, del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Se afirmó que al final de la semana pasada el plan B estaría finalizado y se daría a conocer, pero no sucedió.
Antes que finalice agosto se estaría firmando la renovación anual de la Línea de Crédito Contingente entre el BCIE y el BCN por 200 millones de dólares. Este dinero iría a fortalecer las reservas internacionales del país, ya que el Gobierno no puede hacerlo con recursos del tesoro porque no recibirá los ingresos por impuestos esperados. En la propuesta de reforma al Presupuesto 2014 se recortó 645.7 millones de córdobas (unos 25 millones de dólares) de las disponibilidades o reservas al BCN.
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SERÍA PROGRAMA ESPECIAL
“Hemos estado conversando con el Banco Mundial y el Fondo Monetario cómo resolver estos temas sin tener efectos muy fuertes”, dijo Acosta en su última intervención pública.
Pero obtener dinero de emergencia del FMI para tener cómo responder ante un posible debilitamiento mayor de las finanzas públicas, el Gobierno tendría que firmar un nuevo programa con el organismo, aunque especial y no tan complejo como los que existieron hasta 2011.
El mecanismo disponible del FMI para estos casos es el Servicio de Crédito Rápido (SCR), “que proporciona una rápida asistencia financiera en condiciones favorables con condicionalidad limitada a los países de bajos ingresos hacia un equilibrio de pagos de urgente necesidad”.
Mario Arana, exministro de Hacienda, y Adelmo Sandino, investigador de Gobernanza del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp), no están convencidos de que sea el momento de que el Gobierno asuma nuevas deudas.
Arana explica que el SCR es una línea flexible para países como el nuestro que tienen sus condiciones básicas macroeconómicas sólidas,
para enfrentar situaciones inesperadas. Pero dice que para acceder deben estar dadas ciertas condiciones de gravedad en la economía, que Arana no siente que aún exista porque las pérdidas en los niveles de la producción agrícola no es tan severa. Dice que hay que esperar el resultado de los subciclos de postrera y apante.
TENER OPCIONES LISTAS
Arana celebra sí que las autoridades “estén anticipándose, estén claras de qué opciones tienen” y preparen condiciones en caso de una situación más difícil. “Creo que actúan con la prudencia que el caso amerita porque si hay amenazas reales, pero no estamos todavía en una situación que requieran acciones que demanden créditos adicionales de los organismos”.
Sandino, del Ieepp, opina que buscar la línea de crédito del FMI sería para evitar que se debiliten las reservas internacionales que maneja el BCN. “Pero antes de recurrir a los organismos internacionales el Gobierno debe ordenar la casa, que significa revisar la Ley de Concertación Tributaria, que ha demostrado por dos años que debilita su capacidad recaudatoria”, dice.
Antes que finalice agosto se estaría firmando la renovación anual de la Línea de Crédito Contingente entre el BCIE y el BCN por 200 millones de dólares. Este dinero iría a fortalecer las reservas internacionales del país, ya que el Gobierno no puede hacerlo con recursos del tesoro porque no recibirá los ingresos por impuestos esperados. En la propuesta de reforma al Presupuesto 2014 se recortó 645.7 millones de córdobas (unos 25 millones de dólares) de las disponibilidades o reservas al BCN.
Mario Arana, expresidente del BCN.
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