A nivel cultural, el uso del agua en labores del hogar es “territorio femenino” y el control del sistema de agua es “territorio masculino”. LA PRENSA/ARCHIVO

En Nicaragua no hay fontaneras

Tres años después de que realizara la primera investigación sobre la equidad de género en la gestión comunitaria del agua en zonas rurales de Jinotega, Managua, León y Chinandega, Clara Murguialday, especialista en género y desarrollo, quien trata el tema de agua y saneamiento, encontró “más cosas interesantes de las que pensé”.

Génesis Hernández Núñez

Tres años después de que realizara la primera investigación sobre la equidad de género en la gestión comunitaria del agua en zonas rurales de Jinotega, Managua, León y Chinandega, Clara Murguialday, especialista en género y desarrollo, quien trata el tema de agua y saneamiento, encontró “más cosas interesantes de las que pensé”.

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En la investigación Murguialday descubrió que donde menos avances hay es “en la contratación de mujeres para operar la bomba de agua, fontanería, lectura de medidores. Se necesita capacitación técnica para las mujeres, porque hay un monopolio de los hombres sobre los cargos pagados y no podemos reproducir la división sexual del trabajo, que dice que las mujeres somos buenas para el trabajo voluntario y gratuito y los hombres se reservan el trabajo remunerado”.

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Primero, que se han hecho esfuerzos notables para mejorar la participación de las mujeres en las asambleas de los comités de gestión de agua.

“Las mismas mujeres han protestado y la protesta ha funcionado, también se les ha facilitado la asistencia poniendo guarderías, se ha hablado con los maridos para que no veten la participación, se han colocado papelones en las pulperías y sitios donde van las mujeres y ya no solo se invita solo al hombre de la casa, también a la mujer y a las hijas”, contó Murguialday.

LA ACTITUD HA HECHO EL CAMBIO

Para la experta en el proceso de reducción de las brechas de género en zonas rurales también ha sido muy importante “la actitud de las ONG (Organizaciones No Gubernamentales), eso es lo que ha hecho el cambio, se ha reflexionado mucho, se han revisado las actitudes y ahora todas las organizaciones españolas y sus socias nicaragüenses que trabajan en el tema de agua y saneamiento tienen al menos una persona encargada del tema de género, a veces dos”.

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