Un campesino de Santa María, en Nueva Segovia, rebusca alimentos para el poco ganado que tiene. LA PRENSA/ O. NAVARRETE

Piden semilla para siembra de postrera

Productores del Corredor Seco solicitan al Gobierno que facilite a través de sus planes emergentes el frijol de semilla y los insumos necesarios.

Alina Lorío Lira

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El Programa Mundial de Alimentos (PMA) donó paquetes de alimentos al Sistema Nacional de Prevención, Atención y Mitigación de Desastres (Sinapred) para enfrentar los efectos de la sequía. Cada paquete alimenticio contiene treinta libras de arroz, 15 de maíz, diez libras de frijoles rojos, cinco libras de cereal fortificado con micronutrientes, dos libras de sal y tres litros de aceite vegetal, para el consumo familiar por el período de un mes.

Los alimentos donados por el PMA en una primera entrega consisten en 1,400 toneladas métricas (equivalente a 30,900 quintales) de frijol rojo, arroz, maíz, cereal fortificado con micronutrientes, aceite vegetal y sal.

La contribución realizada por el PMA está valorada en 1,190,000 dólares y forma parte de la Operación Prolongada de Socorro y Recuperación (OPSR) destinada a poblaciones vulnerables a crisis ocasionadas por fenómenos naturales, a hogares de pequeños agricultores de subsistencia, incluyendo aquellos encabezados por mujeres y sin acceso a tierra, entre otros.

Además de los alimentos, el PMA aporta 31 mil 200 dólares para cubrir los costos del transporte terrestre hasta los nueve departamentos.

Los alimentos entregados al Sinapred provienen de donaciones recibidas de los gobiernos de Canadá, Brasil y Australia.

Rezaye Álvarez

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66 municipios de los departamentos de Nueva Segovia, Madriz, Estelí, León, Chinandega, Managua, Matagalpa, Chontales y Boaco recibirán paquetes de alimentos donados por el PMA.

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A escasos seis días de iniciar la siembra de postrera, dos mil productores del llamado Corredor Seco, azotados por la sequía, lanzan un llamado de emergencia al Gobierno para que facilite, a través de sus programas de apoyo, el frijol de semilla y los insumos necesarios.

“Aquí por la cosecha de primera estamos muertos todos, no sacamos nada y perdimos todo, pero tenemos esperanzas en la postrera para que haya comidita en los próximos meses”, dijo Guillermo Jiménez, agricultor de Santa María, Nueva Segovia.

En Nueva Segovia, miles de campesinos han centrado sus esperanzas, no solo en las lluvias, sino en planes emergentes del Gobierno.

EFECTOS DE LA SEQUÍA

En los municipios de Santa María, Macuelizo, Mozonte y Ciudad Antigua (departamento de Nueva Segovia), todos del llamado Corredor Seco, resienten los estragos de la sequía después de que las semillas que conservaban de la cosecha pasada y lo poco que habían almacenado para el alimento de sus familias, se quedó en el intento por cosechar en el ciclo de primera.

“Tal vez algunos que consiguen sus centavitos pueden comprar su poquito de semilla, pero la mayoría no tiene ni para eso y caminan pidiendo la librita de frijol y maíz para darle de comer a sus hijos”, manifestó Jiménez, tras sugerir que el Gobierno “debe tirar semilla para que sembremos y tengamos qué comer el próximo año”.

NO PIERDE ESPERANZA

Elvis José Zepeda, de la comunidad de Palo Alto, municipio de Santa María, expresó que sembró dos arrobas de maíz y todo se perdió con la sequía y ahora solo espera que haga un buen invierno y que el Gobierno le ayude para sembrar frijoles de postrera, “porque estamos hechos paste ahorita solo con la esperanza de que el invierno no falle y que alguien nos dé un préstamo”.

El quintal de frijol para semilla está en el mercado local a 2 mil 600 córdobas, ya que su precio toma como referencia el precio del frijol de consumo, que a estas alturas ha sufrido una leve reducción, llegando a los 2 mil 800 córdobas.

El presidente departamental de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) de Nueva Segovia, Leonel López Zeledón, informó que han hecho la propuesta al Ministerio de Economía Familiar para que continúen a través del programa Crissol beneficiando al productor solvente.

“No es justo castigar a todo el mundo por igual, tiene que haber una política más flexible para activar la economía nacional, los productores (unos dos mil en el Corredor Seco) tenemos deseos de trabajar, pero la mayoría no tiene asegurado un financiamiento”, indicó López.

En Jalapa, al igual que en los municipios de El Jícaro, Murra, Quilalí, Wiwilí y San Fernando, en el departamento de Nueva Segovia, el panorama para los productores es distinto, ya que si bien las lluvias no fueron copiosas sí eran regulares y se logró producir maíz y frijol durante el ciclo de primera.

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