La pasión se había convertido en una intriga para Walter Castillo, quien tomó una decisión certera que el tiempo dirá el resultado. El 6 de agosto empacó sus maletas y se fue a buscar fortuna a los Estados Unidos, donde hará carrera en el boxeo. Un tipo sin suerte que los pocos rivales en el país le huían y, sin modestia pero con cálculo, se ha convertido en alguien visionario.
[/doap_box]
Un muchacho de 25 años que había mostrado que los nervios no le dominaban y su descarga de poder hace tambalear a los rivales en las 140 libras, negocia un contrato con Golden Boy Promotion, según relata, y que luego de su marcha, porque la promotora Prodesa de Nicaragua nunca lo llamó ni le hizo una oferta, sintió el cambio del entrenamiento de los países.
“En octubre o noviembre es posible que se dé la firma con Golden Boy. Primero haré una pelea como el 20 de septiembre para que me vean y así tomen una decisión”, indicó Castillo.
Un púgil, orgulloso y enfocado en el valor del éxito, está viviendo donde un amigo y extraña a su familia, hasta el punto que piensa hacer un viaje de visita rápida a Nicaragua a finales de septiembre.
“Aquí luego de dos o tres peleas enfrentaremos a los grandes de mi categoría”, aseguró el púgil, quien obedece al instinto insaciable.
Ver en la versión impresa las páginas: 10 B