WASHINGTON/AFP
Estados Unidos reiteró el martes sus advertencias contra el recurso a la «coerción» en la crisis política en curso en Irak, en momentos en que el primer ministro saliente, Nuri al-Maliki, lucha por permanecer en el poder.
«Rechazaremos cualquier intento legal o no de obtener resultados a través de la coerción o la manipulación de los procedimientos constitucionales o judiciales», dijo la portavoz del departamento de Estado Marie Harf.
«Hay un procedimiento constitucional en curso, que nosotros apoyamos», declaró Harf a periodistas.
El presidente Barack Obama ha dado su apoyo al primer ministro designado, Haidar al-Abadi, tras criticar a Maliki, a quien acusó de contribuir a la actual agitación en el país por marginar de su administración a la minoría sunita.
Maliki denunció el nombramiento de Abadi como una violación de la constitución y responsabilizó por ello a Estados Unidos.
Pero las opciones de Maliki se han ido reduciendo sensiblemente: el gobierno chiíta de Irán le ha retirado el apoyo y los yihadistas sunitas del Estado Islámico (EI) ocupan vastas regiones del país.