La Policía de Toronto investiga una presunta amenaza de bomba recibida por correo electrónico en el Ayuntamiento de la ciudad que condicionaba su materialización a la dimisión inmediata de su alcalde, Rob Ford.
El jefe de Policía David Hopkinson le dijo a la AFP que unos agentes estaban en el lugar investigando la amenaza.
Los medios locales informaron de que el texto fue enviado al vicealcalde de la ciudad más grande de Canadá y al hermano de Ford, Doug, que es concejal.
Mientras, Ford leyó una copia del email a los periodistas congregados fuera de su despacho. "Desde que habéis vuelto, esto ha sido un caos", dice el mensaje, advirtiendo a los hermanos Ford de que dejen la ciudad en menos de 24 horas. "Las bombas ya están puestas", continuaba.
Ford, que aspira a la reelección en octubre, a pesar de las revelaciones de que fumó crack y se emborrachó durante su mandato, regresó al trabajo en junio, tras una corta rehabilitación.
El alcalde fue elegido en octubre de 2010, con el 47% de los votos de los electores de Toronto, seducidos por sus propuestas de bajar los impuestos y acabar con el despilfarro.