“En esencia, soy la misma de siempre, solo que con el paso del tiempo mi persona se ha enriquecido de nuevos conocimientos y experiencias. Me encanta la edad que tengo, me siento plena y llena de bendiciones”, dice Ana Sofía Pereira, Miss Nicaragua 1991, quien hasta la fecha es una referencia para las reinas de belleza de nuestro país.
Vestuario: Ivanas Boutique.
Estilistas: Haziel López y Harold Méndez.
Maquillaje: Héctor Díaz.
Fotografía: Antonio Ramírez/LA PRENSA.
Ubicación: Hotel Intercontinental Metrocentro.
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Ahora, a los 41 años, ser madre de tres hijos “ha sido la experiencia más bella de mi vida. Mis hijos me llenan de amor y de fuerzas, me motivan con su bondad e inocencia a dar lo mejor de mí”, relata.
Para ella siempre será un honor y una gran bendición haber sido Miss Nicaragua, etapa que inició en los noventa. “Me encantó contarle al mundo sobre la paz y la unidad que estábamos viviendo, sobre nuestra cultura, extraordinarias bellezas naturales y el calor de nuestra gente. La corona de Miss América Latina fue una gran felicidad para mí y una bendición de Dios para dársela a mi amada Nicaragua”, recuerda.
CORAZÓN DE REINA
Para ser una reina de belleza, indudablemente se debe nacer con ciertas cualidades físicas, dice Pereira, pero además “con ese carisma que es innato en los líderes. Con el corazón de reina y la vocación de servicio se nace”, asevera.
Su belleza se mantiene a base de constantes ejercicios y alimentos sanos, eso sí, no se priva de nada que le guste “aunque sí como las cantidades con moderación”, comenta esta bella mujer, quien muchos llaman la Lupita Jones nica.
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