Cade Cunningham de los Pistons asediado por Paul George y Derrick White. AFP

Detroit borda una espectacular remontada ante Boston para abrir la temporada de NBA

Paul George logró también 7 triples en una actuación con la que reivindicó su jerarquía en la liga después de su sorprendente llegada a Boston procedente de los Sixers

Los Pistons de Detroit arruinaron un debut de récord de Paul George con los Celtics de Boston para firmar un triunfo 121-113 este martes en la jornada inaugural de la temporada de la NBA, que tenía como plato fuerte el choque entre los campeones Knicks y los Sixers de LeBron James. King James estrenaba su nuevo uniforme de los Sixers de Filadelfia en una noche muy especial en Nueva York.

Antes del salto inicial, los aficionados de los Knicks vieron elevarse el banderín de campeones al techo del Madison Square Garden, un momento que llevaban esperando 53 años.

El telón de la temporada 81 de la NBA se abrió sin embargo en Detroit, donde se reencontraron los dos mejores equipos de la Conferencia Este en la pasada temporada regular.

Los Pistons, que lideraron la conferencia pero se estrellaron en playoffs, fueron de menos a más ante Boston hasta completar una fulgurante remontada de 22 puntos.

«Simplemente no hicimos nuestro estilo de básquet lo suficientemente bien en la primera mitad y tuvimos que subir el nivel», explicó Cade Cunningham, líder de los Pistons.

«Tuvimos una buena charla en el descanso y encendimos un poco mejor ese fuego», señaló el base All-Star, que se reactivó en la recta final hasta llegar a 22 puntos y 8 asistencias.

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Paul George, de 36 años, fue el responsable del formidable arranque de los Celtics. El alero alcanzó los 38 puntos, la mayor anotación para un debutante en la historia de la emblemática franquicia verde.

George logró también 7 triples en una actuación con la que reivindicó su jerarquía en la liga después de su sorprendente llegada a Boston procedente de los Sixers.

Parcial de 23-0

En julio, la NBA se quedó con la boca abierta cuando los Celtics enviaron al alero Jaylen Brown, su emblema en la última década junto a Jayson Tatum, a un rival histórico a cambio de George.

Este martes George demostró que, cuando está libre de lesiones, sigue teniendo talento suficiente para marcar diferencias. 

Durante tres cuartos, su recital compensó la errática actuación de Jayson Tatum, que se quedó en 13 puntos con una espantosa estadística de 6-23 en tiros de campo y 0-7 en triples.

El líder de Detroit, Cade Cunningham, también estuvo gris hasta que los locales reaccionaron de la mano de sus tiradores Duncan Robinson (21 puntos) y Javonte Green, autores de 5 triples cada uno.

Con los Pistons 99-89 abajo, Robinson encadenó nueve puntos seguidos que prendieron la mecha de un frenético parcial de 23-0.

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Detroit mandaba por 112-99 tras ese acelerón y Cunningham se encargó de gestionar el botín hasta la celebración final. «Se sintió como un partido de playoffs con toda esa energía. Fue genial, adoro ese tipo de atmósferas», dijo el pívot Jalen Duren, autor de 22 puntos y 9 rebotes. 

Knicks cuelgan la deseada bandera

Tras este primer duelo, todos los focos de la NBA se posaron sobre el Madison Square Garden de Nueva York, donde se colgó la primera bandera de campeones desde 1973.

Jalen Brunson, estrella y capitán del equipo, dirigió unas palabras de agradecimiento a los 19.000 hinchas, entre ellos algunas de las celebridades que los acompañan incondicionalmente, como los cineastas Spike Lee y Ben Stiller.

«Es realmente un sueño hecho realidad (…) Nos encantaría repetir la alegría que vivió la ciudad este verano», dijo el base tras recibir su anillo de campeón de manos de Walt Frazier, líder del plantel ganador en 1973.

«Ahora todos estamos emocionados por empezar esta temporada, estamos listos (…) Levantemos esta bandera», demandó Brunson.

Cánticos de «Let’s go Knicks» (¡Vamos, Knicks!) resonaron en el mítico Madison, mientras se elevaba hasta el techo el tercer banderín de campeón de la historia de la franquicia.

Los Knicks, con su núcleo de figuras intacto, aspiran ahora a ser los primeros en repetir título desde los Golden State Warriors en 2018.

Philadelphia, su rival en el debut del martes, se perfila como la mayor amenaza en la Conferencia Este tras los sonados fichajes de LeBron James y Jaylen Brown.

El programa del martes concluirá con el duelo entre los dos favoritos del Oeste, los San Antonio Spurs del fenómeno francés Victor Wembanyama, y el Oklahoma City Thunder del canadiense Shai Gilgeous-Alexander, vigente doble MVP (Jugador Más Valioso) de la NBA.

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