El expresidente de Perú, Martín Vizcarra, fue trasladado el martes (20.10.2026) desde la prisión en la que cumple una condena a 14 años de cárcel hasta un hospital de Lima, tras presentar una dolencia renal a la que se sumó una aparente complicación cardíaca, informó su abogado, Alejandro Salas.
«Como defensa legal del exmandatario he recibido el encargo de poner en conocimiento de la opinión pública su situación de salud», señaló Salas en un mensaje en la red social X.
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Tanto el abogado como fuentes de prensa del exmandatario (2018-2020) precisaron que presentó «un cuadro de cólico renal» por lo que fue ingresado al área de trauma shock del Hospital de Lima Este, en el distrito de Ate Vitarte.
Añadieron que durante su atención aparentemente se presentó «una complicación cardíaca que motivó su traslado a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI)», aunque esta información no ha sido confirmada aún por fuentes oficiales.
Habían reportado sus problemas de salud
A fines de febrero pasado, el entonces candidato Mario Vizcarra, hermano del expresidente, denunció ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que el ex jefe de Estado sufría persecución política, tras ser inhabilitado por el Congreso para participar en elecciones.
La denuncia también mencionó una «grave situación humanitaria» que presuntamente afectaba al exgobernante en prisión, ya que aseguró que por falta de atención médica especializada sufrió la pérdida de la función de uno de sus riñones.
En noviembre de 2025, Vizcarra fue condenado a 14 años de prisión por el delito de cohecho pasivo propio al considerar el tribunal a cargo del juicio que recibió más de 2,3 millones de soles (unos 700.000 dólares) cuando fue gobernador de la sureña región de Moquegua (2011-2014), antes de ser jefe de Estado.
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Vizcarra señaló que era víctima de una persecución política por haberse atrevido a enfrentar «al pacto mafioso» que en su opinión dominó el Congreso peruano, un conjunto de fuerzas conservadoras a las que se enfrentó en 2019 al cerrar el Legislativo.