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La operadora rusa de la franquicia de la cadena de pizza Papa John, que tiene 74 locales, podría congelar los planes de expansión conforme la prohibición de importar eleve los costos, dijo por teléfono Chris Wynne, el máximo responsable.
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Los moscovitas ricos tendrán que olvidarse de platos favoritos como el filete australiano y el sushi con salmón noruego y tendrán que pagar más por los sustitutos, debido a la veda de importaciones que dispuso el presidente Vladimir Putin.
Putin decretó la suspensión, que entró en vigor ayer, de las importaciones de carne, pescado, verduras, queso y productos lácteos de los Estados Unidos, la Unión Europea, Noruega, Canadá y Australia e instó a su reemplazo por productos locales. La prohibición se aplica a los países que impusieron sanciones contra Rusia por su anexión de Crimea.
“Es una situación en extremo difícil para el mercado de restaurantes, dado que alrededor del cincuenta por ciento de los ingredientes son importados”, dijo Elena Mazur, portavoz de OAO Rosinter Restauants Holding. “La prohibición hará subir los precios hasta que se encuentren otros proveedores”.
Rusia importó el año pasado 43 mil millones de productos alimenticios y agrícolas. Los productos de la lista prohibida constituyeron 25 mil millones de ese total, según Capital Economics Ltd. Algunos productos difíciles de reemplazar, como el jamón español, el queso Grana Padano de Italia y los tomates secos podrían desaparecer de los menús u ofrecerse solo de forma muy limitada, según Rosinter, operadora de restaurantes que cotiza en bolsa de Rusia y tiene 370 locales.
Los aumentos de precios podrían llevar a una mayor declinación de los clientes de restaurantes, que tendrán que recurrir a un “máximo de creatividad” para adaptarse, dijo Mazur. Los consumidores comerán más alimentos locales, como los blinis, un tradicional panqueque.
A juzgar por la historia de la era soviética de Rusia, en momentos en que escasean productos proliferan los mercados negros y la elite con dinero siempre los consiguió y pudo comer y beber bien.
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