WASHINGTON/AFP
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció ayer que reorientará recursos para atender la oleada de miles de niños que cruzaron solos e ilegalmente la frontera y criticó al Congreso por no aprobar los fondos especiales que solicitó.
Obama reiteró que el Gobierno requiere con urgencia recursos adicionales para cumplir las “funciones más básicas” en la frontera, desbordada por la reciente marea migratoria. El 8 de julio pidió al Congreso recursos especiales por 3,700 millones de dólares para añadir nuevos agentes fronterizos y jueces migratorios para acelerar la revisión de casos, y multiplicar las camas en los centros de detención que albergan a familias y menores indocumentados.
El secretario de Seguridad Interna, Jeh Johnson, dijo la semana pasada que la agencia de inmigración se quedará sin dinero en agosto, y la Guardia Fronteriza podría seguir funcionando solo hasta septiembre.
El Senado, controlado por los demócratas, propuso 2,700 millones de dólares, pero naufragó por la oposición republicana, que el jueves tenía previsto aprobar en la cámara baja 659 millones de dólares, si se condicionaba a la controvertida enmienda de una ley de 2008 contra el tráfico de seres humanos. Pero la medida tampoco prosperó ante el bloqueo del Tea Party, y el liderazgo republicano seguía ayer intentando presentar una alternativa.
“Dicen que necesitamos más recursos y que tenemos que reforzar la seguridad en las áreas donde cruzan los niños. Estamos de acuerdo. Pero luego no pueden aprobar el proyecto (de recursos). Ni siquiera pueden aprobar su versión del proyecto”, reprochó Obama.
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