Las últimas tendencias de belleza llegan hasta la punta de los dedos. El color expresa el estado de ánimo y se impone como un complemento más.
Ahora, el maquillaje de uñas es puro fetichismo. Cada color cuenta una historia, un estado de ánimo, un deseo e incluso una aventura. Así, esta temporada las lacas de uñas se convierten en un auténtico flechazo y un codiciado complemento que invita a la mujer reinventarse y escapar de la rutina diaria.
“Símbolo social y cultura, el color, en las relaciones sociales, es atrevido y se muestra como un sentimiento, como una actitud”, explica Lloyd Simmonds, maquillista.
En las manos, la laca de uñas acompaña cada movimiento y seduce.
“Vestir de color las uñas se ha convertido en un ritual mágico”, asegura el “alquimista” del color Simmonds, quien desvela los tonos más seductores de esta temporada.
Tonos
Actualmente los colores pastel arrasan en la moda también encuentran su lugar en las uñas.
Los tonos inspirados en los famosos “maçaron” (dulce francés) se cuelan en los centros de manicura y muestran su lado más “lady” sobre las manos y los pies femeninos.
Los tintes metalizados acampan en el neceser femenino “porque con el sol sus partículas irisadas cambian de color y seducen a la mujer”, puntualiza el director de maquillaje de YSL, quien advierte de que “los rojos, fucsias y anaranjados también pisan con fuerza”.
Según el maquillador, los lápices de colores de la mítica “Alpino” vive su momento de esplendor y se imponen sobre las uñas.
Atrevidos colores que adquiere protagonismo junto a los dorados y plateados.
“El azul es el nuevo negro y el borgoña el nuevo rojo”, puntualiza Simmonds.
Por su parte, la experta en uñas Essie Weingarten aconseja “aplicar crema de manos todos los días, aceite para retirar la cutículas, que jamás de deben cortar, limar las uñas siguiendo su forma natural y después aplicar dos manos de color.
En cuanto al color, Weingarten explica “se lleva el verde agua, el azul celeste, el magenta, el rosa chicle, el malva y el naranja”.
Cuidar antes que colorear
El color no lo es todo para la belleza de las manos y de los pies. Lucir una manicura y pedicura inmaculada implica cuidarlos a diario.
Exfoliar e hidratar son los pilares básicos, aunque también resulta importante aplicar mascarillas nutrientes semanales y, de vez en cuando, baños de parafina.
Mientras que la manicura resulta imprescindible hacerla una vez a la semana, la pedicura cada quince días. No se debe olvidar que las cutículas no se cortan.
Se debe acudir al menos una vez al año al podólogo para que vele por la salud de los pies y retire las durezas impertinentes y estudie si existen hongos en las uñas, una enfermedad muy habitual.
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