Génesis Hernández Núñez
Hay una pila de papeles en una esquina del escritorio de Marvin Pomares, director del Instituto de Defensa del Consumidor (Indec), “son las denuncias por problemas de agua potable, recibimos más o menos 40 semanales y en vez de disminuir van aumentando; la lógica sería que vinieran menos en la medida que se les va dando solución, pero como no se les da solución, se van acumulando más”, dijo.
La mayoría de estas denuncias son por alta facturación de un mes a otro, o por falta de agua potable y, según Pomares, “hay quejas de que en donde se han hecho urbanizadoras, esas personas son nuevas y tiene agua y la gente tradicional que tiene años de estar ahí no tiene agua, es ilógico, solo porque metés unas nuevas casas a ellos les das, pero todos somos humanos”.
De acuerdo a los datos del Indec, los lugares más afectados por escasez de agua potable son Tipitapa, San Rafael del Sur, Villa El Carmen, Ciudad Sandino, Ticuantepe, Masaya, Tola, Santo Domingo, Chontales y en Managua a buena parte del territorio le cortan el agua en la noche o solamente le suministran cuatro u ocho horas.
Sin embargo Pomares señaló que en Boaco, “la situación es terrible e incluso se dice que están consumiendo agua contaminada”.
El director del Indec dijo que la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal) “solamente sabe cobrarle al sector domiciliar que realmente no gasta mucha agua, pero se les cobra mucho y al que hace negocios con el agua no se le cobra lo que debería de cobrársele, debería cambiársele la tarifa porque no es posible que, por ejemplo, una empresa gaste en publicidad ocho millones de dólares y solamente pague 400 mil córdobas en agua”.
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