¿Por qué tanta represión?

Ante la falta de información clara y creíble de la Policía y la Fiscalía, sobre el móvil y la identidad de los autores de los actos de terrorismo del 19 de julio pasado que causaron la muerte de cinco simpatizantes sandinistas y una veintena de heridos, flotan alrededor de este hecho criminal diversas conjeturas.

Una de ellas, la más simple, es que la masacre habría sido realizada por algún grupo armado antigubernamental no identificado. Otra, que quizás fue una banda del narcotráfico internacional la cual habría querido enviar al Gobierno un mensaje sangriento, como es común en otros países cercanos a Nicaragua. Y se conjetura también que podría ser una provocación autorrealizada, para justificar una ola represiva e intimidatoria contra la oposición.

Esta última hipótesis pareciera tener sentido, por la desmedida represión desatada por la Policía en algunos lugares del norte del país que dirigentes de la oposición han calificado como una cacería de brujas. De la cual podría ser parte el asesinato de Carlos García Altamirano, alias “Mexicano”, un activista del opositor Partido Liberal Independiente (PLI) que fue combatiente destacado de la Resistencia Nicaragüense. Castillo fue asesinado el pasado sábado 26 de julio en una zona rural cercana a la ciudad de Jinotega, por un francotirador desconocido que le acertó un balazo en el corazón, asesinato que los amigos y correligionarios del ahora occiso denuncian como un “ajuste de cuentas” de carácter político.

Pero la verdad es que la desmesurada represión desatada por la Policía a raíz de los criminales atentados terroristas del 19 de julio, no favorece al régimen de Daniel Ortega. Más bien lo perjudica, considerando que su Gobierno trata de vender la imagen de una Nicaragua amable, segura y estable, donde vale la pena hacer grandes inversiones de capital nacional y extranjero. Inclusive, los publirreportajes en medios internacionales hablan de un supuesto “milagro de Nicaragua”, pintan al país como un lugar apropiado para construir colosales obras de infraestructura y un paraíso turístico por explotar. De manera que el clima de miedo, de inseguridad y acoso a la oposición pacífica creado por el desborde represivo de la fuerza policial, contradice el mensaje del país bonito y seguro que la propaganda oficialista trata de vender.

Estamos claros de que cualquiera que hubiera sido el móvil de la masacre del 19 de julio, y quienesquiera sus autores, la Policía tiene el derecho y el deber de esclarecer los hechos, buscar a los criminales, capturarlos y ponerlos a la orden de la autoridad judicial. Pero también tiene la obligación de respetar los derechos humanos y constitucionales de todos los nicaragüenses y las garantías procesales de aquellas personas que sean sospechosas de haber cometido el crimen y participar en su preparación.

Ninguna investigación de un acto criminal, por muy atroz y condenable que sea, le da derecho ni autoridad a la Policía para violar la ley ni ultrajar a nadie. Ni siquiera a los sospechosos que logre capturar, porque estos son sujetos de derechos constitucionales y procesales y mucho menos a personas inocentes, incluyendo niños, ancianos y mujeres como han sido las víctimas de Ciudad Darío, según ellas mismas lo han denunciado.

Violar los derechos humanos es también una práctica criminal. Y un crimen no se combate con otro crimen.

COMENTARIOS

  1. Ramón Salgado Valle
    Hace 12 años

    No digo que la siguiente cita literaria es de oro, porque brilla más que un diamante, y supera su valor. “Violar los derechos humanos es también una práctica criminal. Y un crimen no se combate con otro crimen”
    Este editorial, debería llamar a la reflexión no solo a la ciudadanía nicaragüense, pero especialmente al gobierno, aunque éste sea inconstitucional. Doy las gracias al editorialista, por hacernos reflexcionar.

  2. Hace 12 años

    Es que en Nicaragua, todos los opositores o los que hablan mal del gobierno o no aceptan al supremo comandante como el jefe supremo del pais, estan en lado de la acera, en la cual pueden ser indicados como complices de cualquier cosa y estaran sujetos a la persecucion politica/military. Ya saemos que el pais es seguro, porque no hay militares en las calles, y eso que significa? realmente absolutamente nada. Tratemos de circular despues de las cinco de la tarde por el area aledana al barrio del

  3. Hace 12 años

    Carmen, por cualesquiera de sus cuatro costados, y entoncews vamos a ver , lo que el general Aviles, no ve a fuerza de su ceguera politica acomodaticia o la que ella sea. Y si fuese que vivimos en el paraiso que este general nos menciona, podriamos creer entonces que nuestro presidenet deberia de andar con los niveles de proteccion con que el circula? que hay que averiguar quien fue el culpable de los muertos del 19 de Juliso, es una realidad, pero eso no da razon de que se detenga a la mitad de

  4. Hace 12 años

    una comarca,para investigar quiene o quienes fueron los que dispararon, porque wexiste la posibilidad de que los apedreadores, de los buses, lo cual era una de las maneras que Ortega, mandaba a realizar azonadas, cuando el estaba gobernando desde abajno.

  5. Nicaragueguense
    Hace 12 años

    La policía y la Guardia dicen que son bandas delincuenciales. Porque entonces tanta represión en contra de opositores politicos al gobierno? Que alguien me lo explique.

  6. Karl
    Hace 12 años

    Estos acontecimientos y «seguimiento» son muy preocupantes y uno no puede dejar de seguirlos aunque no quiere saber nada de politica… Desde hace un tiempo unos amigos inversionistas estan dudando de seguir invertiendo en Nicaragua; ahora escuche cosas como «ya me pregunto seriamente si hice bien en invertir aqui… Cual es el futuro?»… Del clima politico dependen las inversiones, y lo que sienten los empresarios es una creciente preocupacion estan invadiendolos, que pasara un 2, 5, 10 años?

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