Tania Sirias
[/doap_box][doap_box title=»Gérmenes de la violencia» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
El analista político recomendó al Gobierno dar más apertura a los medios independientes y así lograr un acercamiento con los sectores sociales.
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Los recientes hechos de violencia registrados el pasado 19 de julio, llevan a la conclusión de que en Nicaragua urge la realización de un diálogo nacional. Este debe ser “incluyente y no a nivel de cúpulas”, expresó Luisa Molina, de la Red Managua, de la Coordinadora Civil.
Esta misma propuesta la hicieron organismos de la sociedad civil, cámaras empresariales y los representantes de las Iglesias católicas y evangélicas del país, tras condenar la masacre a civiles.
El analista político, Carlos Tünnermann Bernheim recordó que los primeros en llamar a un diálogo fueron los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) y ahora lo hacen todos los miembros de sociedad civil.
Sin embargo, para que se lleve a cabo esta concertación nacional, “es necesario que se presente una metodología propositiva y que todos los participantes lleguen en las mismas condiciones”, dijo Molina.
Lograr esto será “un poco difícil”, opinó Tünnermann Berhneim, ya que el presidente inconstitucional Daniel Ortega es más propenso “al monólogo y al autoritarismo”.
“Si Ortega quiere ser un instrumento de paz, así como lo dijo en el discurso del 19 de julio, debe permitir la cultura de diálogo”, sostuvo Tünnerman.
CIERRE DE ESPACIOS
Marilea Reynosa, vocera de la Coordinadora Civil, lamentó que el cierre de los espacios de participación ciudadana ha incidido para que no se logre este diálogo y se provoquen acciones violentas, como las ocurridas contra los jóvenes del OcupaINSS, las agresiones a los opositores en Nueva Guinea, de Ciudad Darío, las muertes de El Carrizo y recientemente las agresiones a periodistas de medios independientes.
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