JERUSALEN / AFP
La ofensiva israelí contra la Franja de Gaza continuó sin descanso ayer pese a los 620 palestinos y 29 israelíes muertos desde el 8 de julio y del llamamiento del secretario general de Naciones Unidas a “parar de pelear”.
Tras una visita a Egipto, tradicional mediador con Hamás, el jefe de la ONU, Ban Ki-moon, reclamó a Israel un cese de las hostilidades, en comparecencia con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. “Mi mensaje es el mismo para israelíes y palestinos: paren de pelear, empiecen a hablar“, dijo Ban, quien instó a ambas partes a “tratar las raíces del conflicto para no estar en la misma situación dentro de seis meses o un año”.
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Netanyahu se mantuvo en su posición, al instar a la comunidad internacional a considerar a Hamás como único responsable del baño de sangre. “El pueblo de Gaza es la víctima del brutal régimen de Hamás”, aseguró.
Tras reunirse en El Cairo con el presidente egipcio, Abdel Fatah al Sisi, el secretario de Estado norteamericano John Kerry instó de nuevo a Hamás a aceptar la propuesta egipcia de alto el fuego, al considerarla como un “documento marco” para detener la violencia.
Ayer, en el terreno, tanques israelíes dispararon contra una escuela de la ONU en Gaza que acogía a refugiados sin dejar víctimas, anunció la ONU.
Los palestinos han pedido la intervención de Naciones Unidas para detener “las atrocidades israelíes”.
“La comunidad internacional faltó a su obligación de proteger a los civiles en tiempo de guerra“, afirmó el representante palestino ante la ONU, Ryad Mansour.
Luciendo una cinta negra, el diplomático mostró fotos de las familias en duelo y de los cuerpos sin vida de los niños, antes de empezar a citar uno por uno sus nombres y sus tempranas edades. Dijo que los esfuerzos de mediación no deben impedir al Consejo “asumir su responsabilidad de poner fin a la masacre de hombres, mujeres y niños inocentes”.
VUELOS CANCELADOS
Un cohete lanzado desde la Franja de Gaza impactó al norte del aeropuerto de Ben Gurión. Poco después, Estados Unidos prohibió a las compañías aéreas Delta, US Airways y United Airlines volar durante 24 horas hacia Tel Aviv. EE. UU., rechazó que su decisión constituya una medida de presión sobre el Gobierno de Israel para aceptar pactar una tregua.
Air France tampoco volará “hasta nueva orden”, y Lufthansa y tres filiales suspendieron sus vuelos durante 36 horas. Israel considera que no hay ninguna razón para anular los vuelos hacia su territorio.
El actual ciclo de violencia comenzó en junio tras el secuestro y asesinato de tres adolescentes israelíes, que Israel atribuye a Hamás, seguido del asesinato de un joven palestino, quemado vivo en Jerusalén, a manos de extremistas judíos.
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