AP
Rebeldes partidarios de Moscú apilaron ayer casi 200 cadáveres del avión malasio derribado en cuatro vagones refrigerados en el este de Ucrania, y grúas en el sitio del choque movieron grandes trozos del Boeing 777, lo que generó la condena de líderes occidentales de que los insurgentes estén alterando la evidencia en el lugar.
[/doap_box]
Mientras tanto, Estados Unidos presentó lo que llamó evidencia “poderosa” de que los rebeldes derribaron la aeronave de pasajeros con un misil ruso tierra-aire y entrenamiento. Aunque otros gobiernos no han acusado a Rusia de provocar el choque, Estados Unidos se adelantó a la mayoría al culpar a Moscú por el ataque al Vuelo 17 de Malaysia Airlines en el que murieron las 298 personas que iban a bordo.
Los líderes de Gran Bretaña, Francia y Alemania hablaron por teléfono ayer en la noche con el presidente ruso Vladímir Putin, exhortándolo a utilizar su influencia sobre los separatistas con el fin de asegurarse de que las víctimas puedan ser repatriadas y que los investigadores internacionales puedan tener acceso total para recolectar evidencia. Dijeron que los cancilleres europeos se reunirán el martes en Bruselas para sopesar si le aplican más sanciones a Rusia.
Más de tres días después de que se estrelló el avión de pasajeros, los investigadores internacionales aún tenían solo acceso limitado a los amplios campos donde cayó.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A