Leonor Álvarez y Martha Solano
Un Daniel Ortega religioso tomó la palabra a las 8:33 p.m. frente a una multitud uniformada con camisetas blancas con los números 35/19, en conmemoración del 35 aniversario de la revolución sandinista en Nicaragua.
«Para llegar a Sandino, primero llegué a Cristo. Para llegar a la revolución cubana, primero llegué a Cristo… Siempre he dicho lo siguiente: Hazme instrumento de tu paz», dijo Ortega, utilizando frases de San Francisco de Asis en su discurso.
Luego, comenzó a hablar del imperialismo, el futbolista costarricense Óscar Duarte, la Costa Rica solidaria en la época de la revolución, los principios cristianos-socialistas-solidarios que según él posee actualmente la Constitución Política de Nicaragua y una vez más criticó al «yanqui opresor»…. minutos después, gritó: «Aquí está Chávez». Así presentó en plaza llena una estatua del fallecido Hugo Chávez Frías, quien fue presidente de Venezuela.
Durante 50 minutos, el presidente inconstitucional de Nicaragua no hizo más que saltar de un tema a otro y hasta incongruencias alcanzaron. Al querer alabar al expresidente de Honduras Manuel Zelaya, terminó diciendo en público que los gobiernos que le sucedieron, el del presidente Porfirio Lobo y Juan Orlando Hernández han hecho un mejor trabajo.
Entre los salto, la cordura se asomó y Ortega hizo «un llamado para que llegue un acuerdo definitivo entre el pueblo que Palestina y el pueblo de Israel».
Se podría decir que el momento más ridículo fue cuando tuvo que pedir a la multitud que repitieran: «Nicolás, Nicolás, Nicolás», para agradar al presidente venezolano Nicolás Maduro.
Maduro, a diferencia de Ortega, sí incluyó en su discurso el proyecto del Gran Canal Interoceánico de Nicaragua, al que prometió apoyar, de la misma manera en que el fallecido Hugo Chávez Frías había prometido apoyar la creación de una refinería en Nicaragua.
Después de una larga espera, el acto de conmemoración de la revolución sandinista inició faltando 10 minutos para la 7 de la noche, a pesar de que estaba programado para las 5:30 p.m. El cadenal Miguel Obando fue el primero en hablar, parafraseando palabras de San Juan, recordando la «ofrenda de amor que hicieron los hermanos por el futuro de su patria. Hoy, 35 años después, vivimos ese futuro».
Acto seguido, 15 minutos de canciones fueron coreadas por la multitud uniformada. La primera dama Rosario Murillo intervino con el discurso trillado de amor, paz y prosperidad.
A la izquierda de Daniel Ortega, presidente inconstitucional de Nicaragua, le escoltó el presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa.
Miles de empleados públicos y simpatizantes del FSLN, partido de gobierno, celebraron el 35 aniversario de la revolución sandinista en la Plaza de la Fe, actividad que ha sido aprovechada para estrenar una nueva fuente luminosa en el mismo lugar donde antes hubo una concha acústica que fue mandada a demoler en mayo pasado.
La Plaza de la Fe, a orillas del Lago de Managua, fue abarrotada por una multitud de jóvenes que bebieron licor, bailaron y mantuvieron en alto las banderas rojinegras. El ambiente fue festivo. La música retumbaba por todos lados y la gente repetía las viejas consignas de la revolución.
Caravanas de buses trasladaron a miles de personas desde el norte, occidente y oriente del país para que asistieran al acto que desde 1980 encabeza Daniel Ortega, actual presidente inconstitucional de Nicaragua.
Los invitados especiales ya están comenzando a figurar en la tarima principal y saludan de manera efusiva, enmarcados por un bloque de jóvenes uniformados con camisetas blancas con los número 35-19, que se mecen y aplauden al son de la música.
El expresidente de Honduras, Manuel Zelaya, con su inseparable sombrero blanco, saludó con las dos manos a los jóveness desde la tarima, tal vez recordando su época de gobernante, antes de ser expulsado de su país.
El cuestionado presidente del Poder Electoral, Roberto Rivas, está sentado a la par de la jefa de la Policía, Aminta Granera. En esa misma línea está el diputado Edwin Castro y el magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Rafael Solís.
También han llegado a sus lugares de honor el vicepresidente Omar Halleslevens; el presidente de la Asamblea Nacional, René Núñez, y el jefe del Ejército, Julio César Avilés, entre otros funcionarios que siguen llegando mientras cae cae la noche y se encienden las luces de colores en los alrededores.
Se tiene previsto que esta noche inauguren una fuente luminosa en el mismo lugar donde antes estuvo una concha acústica, que fue demolida en junio pasado, según anunció la vocera del gobierno y esposa de Ortega, Rosario Murillo.
En las cabeceras departamentales centenares de personas han sido impedidas de transportarse de un lugar a otro, a falta de unidades del transporte colectivo, que han sido acaparadas para la actividad partidaria del FSLN.
Además, la señal de televisión por cable, un servicio privado, fue suspendida, mientras los canales oficialistas transmiten la actividad del FSLN, que estaba prevista iniciar a las 5:30 p.m.
Suspenden señal de televisión por cable
La señal de televisión por cable en Nicaragua fue suspendida, pudiéndose ver solamente los canales nacionales que están transmitiendo el acto de celebración del 35 aniversario de la Revolución Popular Sandinista.
«Regresamos en un momento», reza el mensaje que aparece en la pantalla de los canales que ofrece la empresa Claro en su paquete de televisión por cable.
Los ciudadanos reclaman en las redes sociales por el corte temporal e inesperado de este servicio. «¿A quién le parece agradable que @ClaroNicaragua haya suspendido todos los canales menos los oficialistas, RT y TeleSur?», expresó un ciudadano de apellido Treminio en Twitter.
«¿Los usuarios podríamos pedir que se descuente de nuestra factura el tiempo que estuvo suspendido el servicio de @ClaroNicaragua ?», preguntó @cbaldelomar en esa misma red.
Calles bloqueadas
En las salidas de Managua, diversas calles han sido ocupadas para el aparcamiento de los buses y camiones que trasladan a los ciudadanos a la Plaza de la Fe. La salida y entrada a Managua por la carretera de conecta con Ciudad Sandino, Carretera Norte y Carretera a Masaya (de Metrocentro al sur) están saturadas, impidiendo la libre circulación.











