Martha Vásquez
Organismos de derechos humanos además de condenar el hecho sangriento perpetrado contra simpatizantes del partido sandinista, que se trasladaban en caravana hacia sus hogares, después de asistir al acto del 19 de julio. Tres buses fueron rafagueados, cinco personas murieron y 16 resultaron heridas.
“Quien lo haya hecho es un hecho atroz, condenable. Esperamos que la Policía investigue y aclare los hechos de violencia y castigue a los actores”, dijo Gonzálo Carrión, del Centro Nicaragüense de Derechos Humanod, Cenidh.
Pablo Cuevas, de la Comisión Permanente de Derechos Humanos, CPDH, dijo que es un hecho lamentable y Nicaragua está de luto porque la violencia venga de donde venga debe ser condenable.
“Son campanadas de alerta que debemos ponerle la debida atención”, agregó Cuevas.
Ambos activistas de derechos humanos criticaron la falta de seguridad que llevaban las caravanas de regreso a las comunidades a pesar de la hora.