Lucía Navas y Génesis Hernández
Según lo renegociado con el Gobierno, CHN aseguró en marzo de 2014 que la planta empezaría a ser construida en “tres o cuatro meses”.
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“El 3 de abril llegó a San Pedro del Norte Nelson Simoes, representante de CHN. Le dijimos que queríamos el pago el 15 de mayo, pero nos dijo que no quería ponerse la soga al cuello, que nos iban a pagar en julio”, manifestó Isabel Díaz, presidenta de la junta directiva de productores.
Sin embargo eso no sucedió y esta semana los productores decidieron demandar a la empresa por casi 20 millones de dólares por incumplimiento de contrato y daños y perjuicios.
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Bayardo Arce, asesor presidencial para asuntos económicos, dejó saber que al Gobierno se le acaba la paciencia con el consorcio Centrales Hidroeléctricas de Nicaragua (CHN), —concesionaria del proyecto— para que inicie la construcción de la hidroeléctrica.
“Va a llegar el momento que se tomen decisiones, porque yo veo ya a Tumarín casi como un divieso (tumor en la piel)”, expresó Arce el viernes 18 de julio, durante una entrevista en Canal 12.
Conforme el último acuerdo de marzo de 2014 entre el Gobierno y las empresas brasileñas Eletrobas y Queiroz y Galvao, la hidroeléctrica Tumarín debió empezar a construirse en julio; sin embargo ni una piedra se ha removido en el sitio previsto para la construcción de la planta, que supuestamente ha de generar 253 megavatios de energía y proveer el 27% de la generación eléctrica de Nicaragua.
Arce, quien ha encabezado las negociaciones con los inversionistas brasileños, se quejó que pese a las facilidades que el Gobierno les da, siguen las diferencias con Eletrobras y Queiroz Galvao porque “hasta donde entiendo, siempre están pidiendo algo”, aunque no precisó qué es esta vez.
Por ello informó que sugirió al presidente inconstitucional Daniel Ortega “que había que ponerse plazos con Tumarín” de una vez.
“Me parece que la perspectiva de Brasil, no sé si es de la empresa gubernamental o de la privada, es que quieren un negocio sin ningún riesgo y no hay negocios sin riesgos en el mundo”, criticó el asesor presidencial.
DESESTIMULA A OTROS
Este viernes el funcionario se quejó que el hecho de que Tumarín no inicia desestimula a otros inversionistas en el sector eléctrico.
“Es que en el programa de generación de energía de aquí al 2020, tenés 253 megas que no arrancan y eso desestimula a otros (proyectos)”, afirmó Arce.
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