Al menos 24 palestinos, entre ellos tres adolescentes y un bebé, han muerto desde que Israel lanzó la ofensiva terrestre el jueves por la noche en Gaza, lo que eleva a 265 el número de muertos palestinos en el undécimo día de conflicto.
Un soldado israelí también perdió la vida durante la ofensiva, en lo que supone la segunda víctima israelí desde que se iniciaron las hostilidades.
Entre las víctimas palestinas, tres adolescentes de entre 12 y 16 años murieron hacia el mediodía, alcanzados por disparos de tanques israelíes cerca de Beit Hanun, en el norte de la Franja de Gaza, según el portavoz de los servicios de emergencia locales, Ashraf Al Qudra.
Cinco personas, entre ellas un bebé de cinco meses, murieron también por disparos israelíes en unos incidentes en la ciudad de Rafah (sur).
Según el Centro Palestino para los Derechos Humanos, con sede en Gaza, los civiles representan más del 80% de las víctimas de la ofensiva lanzada por Israel para hacer cesar los disparos de cohetes de Hamas, que controla el enclave.
Al menos 1,920 palestinos han resultado igualmente heridos desde el inicio del conflicto, el 8 de julio.
Y por lo menos 1,164 cohetes fueron lanzados en dirección a Israel desde que comenzaron las hostilidades. El sistema de defensa antimisiles ('Cúpula de hierro') interceptó 320 de estos proyectiles, según el ejército israelí.
Los soldados israelíes, apoyados por tanques y aviación, combatían en la Franja de Gaza este viernes, en el segundo día de una ofensiva terrestre que pretende destruir las infraestructuras y el armamento del movimiento islamista palestino Hamas a pesar del riesgo para los civiles.
La mayoría de los enfrentamientos se produjeron en el sur de este enclave de 360 km2, en Jan Yunes y en Rafah, y en el norte, cerca de la frontera con Israel. El puesto fronterizo israelí de Erez, único punto de paso para peatones, se cerró.
El objetivo principal de las tropas terrestres, que han entrado por varios puntos a la Franja de Gaza -delimitada por Israel, Egipto y el mar Mediterráneo- es destruir los túneles subterráneos de contrabando construidos por Hamas, que controla el territorio, para introducir mercancía, dinero y armas.
«No es posible solucionar [el problema] de los túneles desde el aire únicamente, nuestros soldados hacen también eso en el terreno», dijo en la apertura de una reunión del gabinete. «Tsahal [el ejército] opera contra Hamas y otras organizaciones terroristas en la Franja de Gaza desde el mar, el aire y ahora también por tierra. La operación terrestre lanzada por nuestras fuerzas ayer [jueves] por la tarde busca destruir los túneles del terror que van de Gaza a Israel», agregó el primer ministro.
Netanyahu juzgó que estos subterráneos tenían como objetivo un «ataque masivo» contra civiles israelíes. Según él, el asalto no es «una garantía de éxito al 100%» pero es necesario después de que Israel probara otras «alternativas».
Las autoridades dijeron por otra parte haber desbaratado un intento de infiltración a través de estos túneles el jueves por la mañana.
La operación se inició tras una breve tregua humanitaria. «El primer ministro (israelí, Benjamin Netanyahu) y el ministro de Defensa ordenaron al Ejército el jueves por la tarde iniciar una operación terrestre», informó la oficina del jefe de gobierno en un comunicado. «El gabinete de seguridad aprobó la decisión después de que Hamas rechazara el plan egipcio de alto el fuego y siguiera lanzando cohetes contra Israel», agregó.
En el momento del anuncio, un intenso bombardeo aéreo, marítimo y terrestre se registró en la Franja de Gaza, así como tiros de tanques concentrados en la frontera, según un periodista de la AFP en el lugar.

Hamas prometió que Israel pagará «un alto precio» por haber entrado en Gaza. «El inicio de la ofensiva terrestre israelí en Gaza es un paso peligroso, cuyas consecuencias no se han calculado», dijo el portavoz de Hamas, Fawri Barhum, en un comunicado.
En Doha, el líder en el exilio del movimiento islamista palestino Hamas, Jaled Meshal, dijo a la AFP: «lo que el ocupante israelí no ha logrado realizar con sus ataques aéreos y navales, no lo concretará con su ofensiva terrestre, que está condenada al fracaso».
El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, citado por la agencia de noticias egipcia MENA, mostró su gran preocupación y advirtió de que la operación terrestre israelí provocará «más derramamiento de sangre» y complicará los esfuerzos para poner fin al conflicto.
Reacciones internacionales en cadena
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, lamentó la escalada y urgió a Israel a «hacer mucho más» para proteger a los civiles palestinos.
Asimismo, el ministerio de Relaciones Exteriores egipcio denunció la ofensiva israelí y nuevamente llamó a las partes a aceptar su propuesta de tregua. «Egipto condena la escalada israelí en Gaza y subraya que la ofensiva terrestre, así como los ataques aéreos, no hacen otra cosa que agravar la situación y no ayudan a Israel a garantizar su seguridad», destacó un portavoz ministerial.
Tanto Israel como Hamas deben «aceptar inmediatamente y sin condiciones la propuesta egipcia de alto el fuego. Es la única vía para frenar la agresión y preservar la sangre de nuestros hermanos palestinos», añade el comunicado del ministerio.
Por su parte, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, instó el jueves a un alto el fuego en Gaza, al condenar los ataques de Israel y Hamas, y pedir a las partes aceptar la propuesta de tregua de Egipto.
Insulza expresó su «total adhesión al llamamiento de Naciones Unidas, en seguimiento de la propuesta de Egipto, de alto el fuego y pausa humanitaria», indicó la OEA en un comunicado.
Por último, Israel decidió este viernes reducir su personal diplomático en Turquía, después de las violentas manifestaciones antiisraelíes en Estambul y Ankara, afirmó a la AFP un portavoz de la embajada de Israel. «Como consecuencia de las manifestaciones de ayer, se decidió reducir el personal diplomático en Turquía», precisó esta fuente.