Pekín / EFE
Además, el Banco Popular de China redujo el coeficiente de caja de los bancos pequeños y medianos del país —los que financian precisamente las pequeñas empresas— y cambió la forma de calcular la proporción entre préstamos y depósitos.
[/doap_box]
El crecimiento de China se aceleró hasta el 7.5 por ciento durante el segundo trimestre del año, una décima más que en el primero, lo que indica que las políticas de estímulo del Gobierno han surgido efecto y han contrarrestado el enfriamiento del mercado inmobiliario.
Así, China consiguió que su economía repuntara en medio de su programa de reformas estructurales, muy dolorosas para las industrias que tradicionalmente han tirado del carro de la segunda economía mundial, y ante la evidente caída del mercado inmobiliario del país.
“Las políticas que ha llevado a cabo el Gobierno han sido muy efectivas: bien enfocadas y coordinadas para impulsar el crecimiento”, decía ayer el portavoz de la NBS, Sheng Laiyun, al presentar los datos.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 C