WASHINGTON/AP/AFP
Las restricciones jurídicas, políticas y humanitarias que pesan sobre el gobierno del presidente Barack Obama para hacer frente a la ola de miles de menores centroamericanos que ingresaron sin permiso al país salieron a relucir ayer en diversas entrevistas.
“No creo que a (Obama) le importe particularmente si la frontera de Estados Unidos está segura o no. Y esa es la razón por la que ha habido esta falta de esfuerzo, de enfoque y de recursos”, dijo el gobernador de Texas, Rick Perry, al canal ABC.
El senador Lindsey Graham acusó al Gobierno de “crear la impresión” de que los inmigrantes “se pueden quedar” en Estados Unidos. “Debemos revertir esa impresión, enviar a esos niños de vuelta y decirle a esos países que si no los retienen, vamos a cortar todas las ayudas”, afirmó.
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Una ley de la era del presidente George W. Bush contra el tráfico de personas impide al Gobierno repatriar a los menores sin detenerlos ni someterlos a una audiencia de deportación. Los menores de México y Canadá pueden ser repatriados con más facilidad. El Gobierno dice que desea mayor flexibilidad en la ley para proceder en el caso de los menores del istmo.
Sin embargo, incluso si el Congreso acepta esa petición, el cambio serviría de poco para sosegar las disputas partidistas y reducir los complejos desafíos logísticos y humanitarios.
El secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson, dijo ayer al programa Meet the Press, de la NBC, que el Gobierno ha agilizado considerablemente el procesamiento de los adultos que ingresan sin permiso y ha comenzado a abrir nuevas instalaciones de detención. Reconoció que los menores procedentes de América Central que llegan solos representan el problema más incómodo. Todas estas personas enfrentan “un procedimiento de deportación” al margen de su edad, declaró Johnson.
El Gobierno, dijo, “considera la creación de opciones adicionales para enfrentar en particular el asunto de los menores de una manera congruente con nuestras leyes y valores”.
Cuando se le insistió que precisara si se deportaría con celeridad a miles de menores centroamericanos, Johnson dijo que “necesitamos encontrar mecanismos más eficientes y efectivos para revertir esta ola y hemos comenzado a hacerlo”.
“Si eres mexicano, eres deportado, (incluyendo) madres, niños, adultos”, señaló el legislador demócrata de Texas, Henry Cuéllar a CNN. “Pero si eres de un país no fronterizo como los de Centroamérica”, entonces la ley dice que estarás bajo custodia (del departamento) de Salud y Servicios Humanos”, dijo. “Esa es la ley que necesitamos cambiar ahora”, afirmó.
9,700
menores de edad de Centroamérica fueron detenidos solamente en mayo y más de 50 mil que viajaban solos fueron detenidos en el último año cuando cruzaron sin permiso hacia EE. UU. desde México.
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