Saúl Martínez
En la Plaza Salomón Ibarra Mayorga, en el departamento de Chinandega, la basura acumulada genera mal olor y los inhalantes de pegamento han convertido la tarima central en un escondite y una letrina ilegal.
Esta plaza permanece llena de moscas y los vecinos ya comenzaron a quejarse porque temen enfermarse.
Francisco José Bustamante, vigilante municipal, expresó que los trabajadores del barrio local dejan limpio, pero luego los inhalantes de pegamento —entre estos cuatro varones y tres mujeres— se encargan de llenar de basura.
De acuerdo con Bustamante, los mismos comerciantes son los que envían a los inhalantes de pegamento a tirar la basura.
“Hacen falta dos vigilantes porque debemos estar en el Parque Las Rosas, en el centro del comercio, aquí en la plaza y en el parque. Aquí corremos a estos inhalantes porque además de ensuciar se dedican al robo”, confirmó Bustamante, quien solicitó urgente apoyo policial.
BOMBEROS PREOCUPADOS
Julia Salinas, vendedora de agua helada, lamentó la cantidad de mujeres inhalantes que llega al basurero de la plaza.
Marvin Vallejos, bombero voluntario, culpó a la Alcaldía de Chinandega porque aseguró que los vigilantes solo atienden la tarima en los eventos.
“Aquí es peligrosa una epidemia, por tanta suciedad y la cercanía de los servicios de comida, por eso llamamos al Ministerio de Salud, Policía y Alcaldía que se acerquen”, dijo el bombero.
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