El seleccionador alemán, Joachim Löw, tiene como base a una generación dorada que ganó la Eurocopa Sub-21 en 2009, en un equipo que contaba con Manuel Neuer, Mesut Özil, Jerome Boateng, Mats Hummels, Sami Khedira y Benedikt Höwedes, y que espera graduarse en Brasil-2014.
Los seis fueron titulares en la victoria por 1-0 contra Francia en cuartos de final del Mundial de Brasil-2014, el viernes en Río de Janeiro, igual que lo fueron en aquella final de la Eurocopa Sub-21 de 2009, en que Alemania goleó a Inglaterra (4-0) en Suecia.
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Aquel torneo fue el descubrimiento de Özil, el cerebro de la actual selección alemana, un centrocampista de origen turco, al que su paso por la liga española, tras haber jugado en el Real Madrid entre 2010 y 2013, y por la Premier, donde actúa ahora en el Arsenal, le ha dado más madurez.
El portero Manuel Neuer, del Bayern Múnich, se ha convertido, igual que Özil, en uno de los mejores en su puesto, como demostró con sus paradas importantes en el duelo de cuartos de final ganado a Francia.

Además de Neuer, de los cuatro defensas que jugaron contra Francia en cuartos de final, tres fueron campeones en aquella Eurocopa Sub-21, con los centrales Jerome Boateng (Bayern Múnich) y Mats Hummels (Borussia Dortmund), autor del gol de la victoria contra los galos, y el lateral Benedikt Höwedes (Schalke), a los que se unió el capitán Philipp Lahm.
En el centro del campo, si Özil pone las ideas, el músculo lo pone Sami Khedira, que llegó a tiempo al Mundial de Brasil, tras una doble rotura de ligamentos, que lo tuvo de baja unos seis meses, para volver a jugar con su club, el Real Madrid, en mayo, pocas semanas antes del inicio del Mundial.
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