Tatiana Rothschuh
Unos cien usuarios del servicio de agua potable de Juigalpa reaccionaron molestos al quedar a la espera de los funcionarios de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados, Enacal, ante quienes expondrían la problemática que enfrentan ante el alto costo por el consumo del vital líquido.
Ricardo Vázquez y Manuel Flores, directivos de la nacional y departamental del Instituto de Defensa al Consumidor, Indec, respectivamente, trataron de calmar los exacerbados ánimos de los consumidores que se presentaron la mañana de ayer a una asamblea que se desarrollaría en la Casa de Cultura “Gregorio Aguilar Barea”.
Los quejosos llegaron con recibo en mano para pedir explicaciones y la revisión de casos exagerados de las facturaciones a la delegación de Enacal, a cargo de Fernando Flores, pues aseguran que actúan con “oídos sordos”, ante los reclamos que realizan en las oficinas.
Erwin Izaba, habitante de Residencial Juigalpan y directivo del Indec en Juigalpa dijo que “la gente estaba enfurecida y les llamó inoperantes y hasta ladrones”, mientras consideró que “los funcionarios evadieron enfrentar la realidad, debieron dar la cara y al menos explicaciones por las altas tarifas que cobran por el consumo”, indicó.
Según Izaba, muchos usuarios tienen que recurrir al nivel central para hacer sus reclamos mientras en las oficinas de la sede departamental en Juigalpa, trabajan sólo para cobrar y recibir el dinero. Casos como el de una vivienda habitada por cuatro personas aparecen consumiendo 14,500 galones de agua, cobrándoles al mes más de un mil córdobas, eso amerita ser revisado, entre tantos reclamos, apuntó Izaba.
Ante la ausencia de los funcionarios, los usuarios entregaron copias de facturas al directivo nacional del Indec con la esperanza de que ser revisados y bajar el costo.