El cerro Azul es de alta vulnerabilidad, según las autoridades municipales. Ahí ya se han registrado deslizamientos y daños. LA PRENSA/ CORTESÍA ALCALDÍA DE SANTO DOMINGO

Pobladores en riesgo por cerros

Tras producirse deslizamientos en varios cerros del área rural de Santo Domingo, Chontales, a raíz de la entrada del invierno, la vida de los pobladores que habitan en su entorno corren riesgo, pues podrían quedar soterradas sus viviendas, consideró el responsable de la unidad ambiental de la Alcaldía, Francisco Javier Hernández.

Tatiana Rothschuh

Tras producirse deslizamientos en varios cerros del área rural de Santo Domingo, Chontales, a raíz de la entrada del invierno, la vida de los pobladores que habitan en su entorno corren riesgo, pues podrían quedar soterradas sus viviendas, consideró el responsable de la unidad ambiental de la Alcaldía, Francisco Javier Hernández.

El funcionario, quien junto con un equipo de trabajo recorrió las zonas afectadas, identificó como de alta vulnerabilidad el cerro Azul, en Bulún II, donde según los pobladores, con el primer aguacero escucharon un estruendo y sintieron temblores, descubriendo después los múltiples deslizamientos y los daños ocasionados.

Según Hernández, las familias de unas 12 viviendas de los alrededores del cerro están en peligro. La casa de Trinidad Vázquez quedó destruida al ser alcanzada por el alud de tierra que también dañó las alcantarillas.

El funcionario señaló además deslizamientos en el cerro Pelón, también en Bulún II, donde afortunadamente no hay viviendas, pero en el cerro Quilaika, de la comarca El Mono, aseguró que son evidentes los deslaves en las propiedades de los productores Gilberto Villanueva e Ignacio Lazo.

“La deforestación a la que han sido sometidas lo que eran antes espesas montañas es una de las causantes, pues son terrenos accidentados, y al pasar del verano al invierno hay un proceso de infiltración que dio lugar a ese fenómeno”, manifestó.

El alcalde Nelson Álvarez, con una comitiva del Gobierno municipal se moviliza hoy hacia la comarca Bulún I y II para llevar ayuda a los pobladores. La reubicación de algunas familias será determinada por sus habitantes, dijo Hernández.

Indicó: “Nos disponemos a impulsar un plan de mitigación, ante todo sensibilizar a los habitantes para fomentar la educación ambiental y un proceso de reforestación”.

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