Ramón Villarreal Bello
Edilio Antonio Vargas Gómez, de 34 años, de nacionalidad dominicana, perdió la vida en su intento por alcanzar el sueño americano, cuando cruzaba por puntos ciegos en la frontera sur, en el sector de La Calera, en Sapoá, municipio de Cárdenas.
De acuerdo con la información de la Policía de Rivas, los restos del dominicano fueron encontrados por un poblador a la orilla de una trocha en la finca La Pimienta, la mañana del martes y cerca estaba un pasaporte.
Quiere llevarse los restos de su hermano para sepultarlo en suelo dominicano, además está a la espera del dictamen de Medicina Legal, aunque señaló que está casi seguro que su hermano falleció de muerte natural, puesto que dijo tener información de su embajada de que no tenía ningún signo de violencia.
[/doap_box]
A territorio nicaragüense llegó el dominicano Nelson Estévez Vargas, quien dijo ser hermano del fallecido, y relató que Vargas Gómez salió de Dominicana desde abril, rumbo a Panamá, donde estuvo veinte días, y luego siguió hacia Costa Rica, donde los encargados de llevarlo a Estados Unidos le sacaron el pasaporte que fue encontrado cerca de sus restos.
Estévez, relató que la última que vez que su hermano se comunicó con su familia en Dominicana, fue el 23 de mayo cuando estaba a una hora de la frontera con Nicaragua, “yo digo que estaría por Liberia (en Guanacaste, Costa Rica), luego el 24 de mayo, un compañero de viaje también dominicano, de nombre Lorenzo García, llamó a Rosa Vargas (esposa del fallecido) para decirle que mi hermano había fallecido cuando iban cruzando entre Costa Rica y Nicaragua, y dijo que él hizo todo por asistirlo, pero donde vio que falleció tuvo que seguir su viaje para que no lo deportaran”.
El acompañante de su hermano le relató a la esposa que tuvieron que correr mucho por monte para cruzar el puesto fronterizo entre Costa Rica y Nicaragua, y Vargas le dijo que no podía seguir que estaba cansado y luego se desmayó hasta fallecer.
Dejó dos hijos en la orfandad de 8 y 9 años y le habrían cobrado unos 12 mil dólares para cruzarlo mojado a Estados Unidos, más 1,500 dólares que le enviaron de Estados Unidos a Costa Rica para que le consiguieran el pasaporte.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A