Alejandro Bedoya (centro) disputa el balón con el mediocampista belga Axel Witsel, en una de las acciones del vibrante partido realizado ayer. LA PRENSA/AFP

Demencial

Tres días después de cumplir 23 años, Kevin De Bruyne lo celebró con un gol que despejó a Bélgica el camino de la clasificación a los cuartos de final, y Romelu Lukaku saltó del banco a la cancha para poner la puntilla a Estados Unidos con una pirotécnica victoria en Salvador por 2-1.

Tres días después de cumplir 23 años, Kevin De Bruyne lo celebró con un gol que despejó a Bélgica el camino de la clasificación a los cuartos de final, y Romelu Lukaku saltó del banco a la cancha para poner la puntilla a Estados Unidos con una pirotécnica victoria en Salvador por 2-1.

Julian Green, quien entró en tiempo de prórroga a los 105 minutos de un partido que terminó sin goles en el tiempo reglamentario, puso el 2-1 dos minutos después y el encuentro entró en un estado demencial.

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Este juego fue la radiografía de un encuentro abierto en el que Bélgica se asomó para golpear más al rival y Estados Unidos parecía dispuesta a aguantar y esperar paciente la hora de asestar su mejor golpe.

Bélgica comenzó generando vértigo con sus desbordes mientras que EE. UU. se mostraba partido en dos, encomendada a los pelotazos desde el fondo, donde estaba atrincherado hasta con siete jugadores.

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  • 8-5
De ocho partidos que significó la fase de octavos de final, cinco se fueron a tiempo de alargue, lo que muestra la gran competitividad y equilibrio que han mostrado los equipos.

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Cualquier cosa pudo suceder en las porterías de un Tim Howard, que como Atlas sostuvo la estantería de Estados Unidos hasta el gol de De Bruyne a los 93, y de Thibaut Curtois, que debió trabajar sin respiro en los últimos minutos locos en que Estados Unidos, con el cuchillo entre los dientes, buscó llevar la serie a los penaltis.

El pase para esa cita se confirmó en tiempo extra, a los 93 minutos, en una maniobra por la banda derecha que comenzó otro jovencito, el corpulento delantero de 19 años Divock Origi, quien en la fase de grupos marcó ante Rusia.

Origi se llevó puestos a sus rivales y dejó a De Bruyne libre para someter a Howard y, a los 95 minutos, devolvió el puesto de titular a Lukaku, quien a los 106 marcó lo que podía ser la puntilla, hasta que apareció Green para descontar y meterle morbo al encuentro.

Como en el comienzo del partido, en el arranque del segundo tiempo Tim Howard salvó a Estados Unidos. Y Howard fue el culpable del cero que primó en el tiempo reglamentario pues nadie más que él apareció para salir al paso de los jugadores belgas.

Con menos de un minuto de juego, Origi superó a todos sus custodios con sus grandes zancadas para sostener el primer cara a cara con el portero del Everton, que con la bota sacó al córner el violento remate. Y en los primeros compases del segundo tiempo Howard se izó para sacar encima del travesaño cabezazo de Dries Mertens.

Con el terreno libre para hacer transición Kevin De Bruyne, Eden Hazard y Divock Origi galopaban, pero la puntada final resultó inocua por la mala puntería o los reflejos felinos del guardameta estadounidense.

Thibaut Courtois se mostró menos pero debió emplearse a fondo para lucirse, como a los 20 minutos, cuando Bradley y Dempsey se encontraron en el frente de ataque para bordar una jugada que terminó con el lucimiento de Courtois, quien resistió junto a su equipo que pasó a cuartos de final.

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