General Motors (GM) anunció ayer seis nuevas llamadas a revisión que afectan a 8.4 millones de vehículos en Norteamérica, 7.6 millones de ellos en Estados Unidos, defectos que han podido causar al menos tres muertos y ocho lesionados, reconoció el propio fabricante.
Se espera un cargo de unos 1,200 millones de dólares en los resultados del segundo trimestre, por los costes de las reparaciones de vehículos defectuosos.
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