
Edgard Rodriguez
Costa Rica añadió ayer el más brillante capítulo a su historia futbolística, al saltar hacia los cuartos de final en la Copa Mundial de Brasil 2014, después de imponerse 5-3 (1-1) en penales a Grecia.
Después de asombrar al mundo al sobrevivir en el llamado “Grupo de la Muerte”, a pesar de la presencia de Italia, Inglaterra y Uruguay, Costa Rica continúa su vuelo por Brasil y ahora se medirá a Holanda el próximo sábado.
- Costa Rica 1
- Grecia 1
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- “Estuve afectado porque expulsaron a mi nieto, y pues me puse triste y yo sé que él está sufriendo, pero sé que también está recuperado por la victoria de Costa Rica”.
- Salomón Gaitán, abuelo de Oscar Duarte.
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“Estamos contentos, una celebración agridulce pero sabemos que es un equipo el que ha ganado. Lo de Oscar lo tomamos con mucha madurez”, dijo el padre del defensa Oscar Duarte Reyes. “Fue una falta táctica porque si no hacía la falta el griego se acercaba al área de gol y podía anotar”.
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Con similar cuota de futbol que de agallas, los ticos resistieron desde el minuto 66 con diez hombres, tras la expulsión del defensor nacido en Nicaragua, Oscar Duarte, tras una entrada violenta ante el volante griego Cholevas.
Costa Rica se fue al frente 1-0 al minuto 52 mediante gol de Bryan Ruiz, pero Grecia niveló al 90+1 por medio de Sokratis Papastathopoulos, un mazazo que no diezmó a los ticos, quienes resistieron el alargue y en los penales, donde su arquero Keylor Navas fue clave.
SE FUE LA LUZ EN CATARINA
En Catarina, tras el estallido de alegría en la casa de los familiares del nicaragüense Oscar Duarte, nacionalizado costarricense, por el pase del equipo tico a los cuartos de final, los sentimientos encontrados fueron evidentes.
Tras la expulsión de Duarte en el minuto 66, se vieron las caras largas, y luego del empate griego al filo de los 90 minutos reglamentarios, las bocinas y morteros fueron guardados, mientras las más de cincuenta personas reunidas entre familiares y amigos veían el partido en un ambiente de tensión.
La nota negra la puso un bajón de energía justo cuando iniciaría la tanda de penales, teniendo que escuchar el partido a través de radios que transmitían el partido. Luego del último gol que daba la clasificación a Costa Rica, los familiares y amigos de Duarte se fundieron en sendos abrazos, mientras el ruido ensordecedor de bocinas y morteros invadía el ambiente. Por minutos se olvidaron de la expulsión de su coterráneo.
EN LAS CALLES
Costa Rica se volvió a tirar a las calles a celebrar. Pero esta vez con el corazón henchido y con mucho llanto de saber que por primera vez en la historia ha pasado a cuartos de final en un Mundial de Futbol.
La rotonda de San Pedro, al este de la capital, se abarrotó de los colores de la bandera: rojo, blanco y azul. Pero también en la Plaza de la Democracia, miles se reunieron a ver el partido y luego a celebrar la histórica gesta.
(Con colaboración de Josué Bravo y Amílcar Gallegos).
Ver en la versión impresa las páginas: 3 A ,1 A






