Boca limpia, cuerpo sano

Que una persona padezca de enfermedad de las encías y que al mismo tiempo presente problemas cardíacos, de los riñones o respiratorios, puede parecer un evento aislado. Sin embargo la medicina ha comprobado que la mayoría de estos casos no son ni coincidencia ni casualidad, pues una salud bucodental adecuada puede evitar diversas enfermedades en el resto del organismo.

Por Mónica García Peralta

Que una persona padezca de enfermedad de las encías y que al mismo tiempo presente problemas cardíacos, de los riñones o respiratorios, puede parecer un evento aislado. Sin embargo la medicina ha comprobado que la mayoría de estos casos no son ni coincidencia ni casualidad, pues una salud bucodental adecuada puede evitar diversas enfermedades en el resto del organismo.

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Las enfermedades bucodentales más comunes son la caries, placas y sarro; y los padecimientos periodontales (de las encías), según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Entre el 60 y 90 por ciento de los niños del mundo en edad escolar tienen caries dentales.

Las enfermedades periodontales graves afectan entre el 5 y 20 por ciento de adultos en edad madura.

La OMS en su informe mundial sobre salud bucodental dice que cinco mil millones de personas en el planeta han sufrido caries dentales en algún momento de sus vidas.

Los pacientes con algún tipo de enfermedad de las encías tienen entre un 25 por ciento y un 50 por ciento de riesgo de sufrir un infarto o insuficiencia cardiaca, detalla el manual sobre la relación entre la enfermedad periodontal y la cardiaca, publicado en la revista Journal of Periodontology.

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la revista Journal of Periodontology (revista de periodontología) publicó que la infección periodontal es un factor de riesgo probable para diversas enfermedades sistémicas, incluyendo la pulmonar.

“Las infecciones respiratorias, tales como la neumonía, implican la aspiración de las bacterias en las vías respiratorias inferiores, además la placa dental sirve como depósito de agentes infecciosos-respiratorios, especialmente en pacientes de alto riesgo con pobre higiene oral”, detalla el estudio.

Una mala higiene bucal también puede producir endocarditis bacteriana, cuando las bacterias que se alojan en la boca pasan al torrente circulatorio.

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En general, de acuerdo con el doctor Jorge Castillo, cirujano dentista y miembro de la Asociación de Ortodoncistas de Nicaragua, las enfermedades bucales más frecuentes son la placa bacteriana, caries, sarro y distintas malformaciones dentales. Y las más graves son las que se originan en los dientes y luego se esparcen a las encías como la gingivitis y la periodontitis. Estas últimas son procesos infecciosos que afectan la rutina de las personas, producen dolores extremos, pero además acunan bacterias que fácilmente pueden introducirse a otros órganos del cuerpo.

Un estudio realizado por la Escuela de Odontología de la Universidad de la Salle Bajío, en León, México, demostró, por ejemplo que las mujeres están más propensas a padecer de enfermedades de las encías (periodontitis), pero además esto puede tener efectos directos en la gestación e incluso podría provocar partos prematuros.

“Esto se debe a los cambios hormonales que se dan durante el embarazo, que provoca una inflamación general de la mujer, incluyendo las encías. La mala alimentación y la falta de limpieza crea las enfermedades, que a su vez tienen efectos negativos en el feto, por diversas bacterias”, menciona el doctor Jorge Castillo.

“Es más  barato prevenir las caries, evitar la acumulación de placa y sarro con una limpieza adecuada, que curar después enfermedades más graves, que puede que tengan origen en la boca, pero que son más serias una vez que llegan a otras partes del cuerpo”.
Jorge Castillo, cirujano dentista y especialista en ortodoncia, de la Clínica Ortocentro..

“CORAZÓN EN LA BOCA”

Por otro lado, los accidentes cardiovasculares, entre ellos infartos, angina de pecho e incluso embolias cerebrales, en estudios médicos han sido asociados con la presencia de enfermedades de los dientes e incluso a ciertas bacterias existentes en las enfermedades de las encías.

Una de estas bacterias es la “porphyromona gingivalis”, explica el doctor Marcos Vega F., cardiólogo y electrofisiólogo, quien considera que las enfermedades dentales a un plazo de 14 años, se asocian en un 25 por ciento con los problemas del corazón.

“Las enfermedades cardiovasculares generalmente son parte de un proceso. Se trata de varios elementos en conjunto que van acumulándose y que luego generan una consecuencia. Lo que sucede con esta bacteria es que, según estudios médicos, se ha encontrado en las vías coronarias y en las arterias y de igual forma en las encías de los pacientes”, sostiene.

Vega no considera que las enfermedades bucales sean un factor determinante para que ocurran accidentes cardiovasculares, pues aunque está comprobado que existe una asociación, no es la única causa.

NUTRIR LOS DIENTES

Parte de una buena salud incluye una buena alimentación, en el caso de los dientes y la boca se logra un equilibrio al no consumir algunas comidas “cariogénicas”.

Ligia Pasquier, máster en nutrición, explica que hay alimentos que son fuentes de calcio, como los lácteos, que son primordiales para el cuidado de los dientes, igual que la vitamina C que previene las infecciones, los minerales, hierro y proteínas que ayudan al crecimiento de los dientes.

Sin embargo, hay otros que son considerados como provocadores de caries y otras enfermedades. Entre ellos el café, galletas, azúcares y algunos carbohidratos, que no deben eliminarse por completo de la dieta, según recomienda Pasquier, lo ideal es ingerirlos de forma aislada y lavarse los dientes luego de comerlos. “Tratar de mantener una dieta balanceada y saludable e incluir cantidades generosas de agua, que producen saliva y que, a su vez, protege los dientes”, menciona la nutricionista.

“Las caries y demás infecciones son focos sépticos de las bacterias que deberían vivir en equilibrio en la boca, pero cuando este equilibrio se rompe se crean problemas mucho mayores, que afectan mucho más allá de la alimentación. El problema en general se puede solucionar previniéndolo con una buena limpieza dental”, sostiene el doctor Castillo.

Sección Domingo

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