Julio C. Castillo Ortiz

De fariseo a cristiano

Cuando Jesucristo consumó el objetivo por el cual vino a la tierra y ascendió a los Cielos para estar a la derecha de su Padre, los discípulos daban los primeros pasos hacia la Evangelización. Los cristianos llenos del poder del Espíritu Santo, daban a conocer la Buena Nueva que Jesucristo es el Señor y Salvador de la humanidad. Sin embargo, corrían el riesgo de ser asesinados por ser considerados una secta blasfema que atentaba contra la doctrina del judaísmo.

Los fariseos se empeñaron en acabar con el cristianismo, porque consideraban a Jesús un blasfemo, que se hacía pasar como Hijo de Dios. Entre los grandes perseguidores de los cristianos nos encontramos a Saulo de Tarso, fariseo que se empeñó en creer que Jesús era un hombre perverso.

La primera mención que se hace de Saulo de Tarso en la Biblia es la de un hombre enfurecido que coopera con la aniquilación del joven Esteban, el cual valientemente daba testimonio de Jesús. “Lo apedrearon (Esteban) y los testigos pusieron sus ropas a los pies de un joven que se llamaba Saulo”.

Saulo, a fin de cumplir con el objetivo de erradicar a los cristianos, se dirige hacia Damasco y en el camino le sucede algo sobrenatural. “Yendo yo, cerca de Damasco, me rodeó mucha luz del cielo, y oí una voz, que me decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Yo entonces respondí: ¿Quién eres, Señor? Y me dijo: Yo soy Jesús de Nazaret, a quien tú persigues”. Hechos 22:6-8. Saulo en ese instante cae al suelo, queda ciego y le pregunta al Señor: ¿qué quieres que haga? El Señor le indica que debe ir a Damasco y allí alguien le dará las indicaciones necesarias.

Ese encuentro personal con Jesucristo causó un gran impacto en la vida de Saulo, esa visión que tuvo camino a Damasco, le quitó las escamas de los ojos que no le dejaban ver la grandeza divina presente en la persona de Jesús. De ahora en adelante no le llamaron más Saulo, sino Pablo, el nombre que lo dio a conocer como un gran apóstol de Cristo.

“Estoy crucificado juntamente con Cristo, ya no vivo yo, es Cristo el que vive en mí”, expresa el nuevo Pablo en su carta a los Gálatas 2:20. La conversión consistió en degradar su egocentrismo para dejar de ser el protagonista en su vida y permitirle a Jesús asumir el control de su actuar. Pablo llegó a asegurar que todo lo puede en Cristo que le fortalece. Se sentía poderoso, pero no por su propia fuerza, sino por el poder del Espíritu Santo que lo llenaba.

Gracias al poder del Espíritu Santo en él, logra trascender las fronteras del Evangelio, pues se convierte en el motor de expansión del cristianismo en el imperio romano.

El ocaso de su vida lo vivió en una cárcel de Roma. Su vida en la cárcel se había convertido en algo normal en su trayectoria de Evangelización, pues siendo cristiano también enfrentó una intensa persecución. En esta oportunidad Pablo pensó que ya se había cumplido su tiempo aquí en la tierra, y dijo: “Deseo partir y estar con Cristo”.

Al igual que en la vida de Pablo, el Señor solo va a manifestar su poder en nosotros cuando aceptemos que somos débiles, y no pongamos nuestra confianza en nuestros talentos, sino en el poder de Dios, que actúa en nosotros, cuando nos hacemos a un lado y le permitimos a Dios que Él sea el Señor de nuestras vidas. El autor es Presidente Asociación Cristiana Jesús está Vivo.

COMENTARIOS

  1. Adán
    Hace 12 años

    Los apóstoles que anduvieron con Jesús nunca escribieron, los evangelios fueron escritos después de 60 años de la muerte de Jesús, por personas que no lo conocieron, Saulo no conoció a Jesús y fue el principal ideólogo del cristianismo, al descubrir mientras los perseguía, el enorme mercado entre los pobladores de Palestina no judios, y con ello el gran negocio de una nueva religión, igual que lo vería después Constantino. No hay nada de divino en esto, sólo negocio, igual que en la

  2. jose m. fernandez.
    Hace 12 años

    Los humanos no somos seres débiles, son los religiosos los que dicen eso repetidamente,con el fin de degradar al ser humano y dominarlo. No es prudente creer en una ideología que te amenaza a cada instante,si no eres su devoto incondicional. Por que el cristianismo se dedica a conquistar y destruir al imperio romano,y no se dedica a destruir a sus detractores y enemigos jurados que los perseguían para destruirlos? Hubiera sido mejor para la humanidad la desaparición total del islam y del cristianismo.

  3. René Marín
    Hace 12 años

    Roger, con todo respeto quiero diferir con usted, las bases del cristianismo la fundaron los apóstoles, y fue Pedro (No como el primer Papa, porque nunca lo fue) quien abrió las puertas de la iglesia con su primer sermón en Hechos 2:14-36 y esto lo vemos en Mateo 16:19 cuando Cristo le dijo que le daría las llaves del reino, o sea abrir con un sermón las puertas a la salvación como se sigue haciendo hoy en día a través de la predica del verdadero evangelio de cristo.

  4. Adán
    Hace 12 años

    Jesús era un judío, nunca pretendió crear una nueva iglesia. Fue paublo quien junto a otros, que no conocieron a jesus, quienes la crearon, con el interés del poder y el dinero que venían con la religión. En ese tiempo los jerarcas de la religión aplicaban la ley y percibían el diezmo, que era exigido. Pablo lo entendió claro, creo su propia religión y la difundio, para su veneficio y el de su grupo. Aconsejo todo lo contrario, que se confié en sus talentos y en sus capacidades.

  5. vendra de repente sobre ti la ruina, antes de que
    Hace 12 años

    «Estas 2 cosas te vendran de repente en 1 mismo dia, perdida de hijos y viudez; en toda su fuerza vendran sobre ti, a pesar de la multitud de tus hechizos y de tus muchos encantamientos. Porque te confiaste en tu maldad, diciendo: Nadie me ve. Tu sabiduria y tu misma ciencia te enganaron, y dijiste en tu Corazon: Yo, y nadie mas. Vendra, pues, sobre ti el mal, y no sabras como conjurarlo; caera sobre ti quebrantamiento, el cual no podras remediar; y vendra de repente sobre ti la ruina, antes de

  6. Roger
    Hace 12 años

    No fue Cristo sino Saulo de Tarso quien fundo y sembro las bases del Cristianismo. El Cristianismo primitivo no se parece en nada al Cristianismo del siglo XXI. Sin Saulo de Tarso el Cristianismo como religion, hubiera desaparecido totalmente de la faz de la tierra. Asi mismo El Islam primitivo no tiene nada en comun con El Islam de esta epoca.

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