Alina Lorío Lira
El juicio o audiencia especial contra el adolescente de iniciales B.O.A.E, de 15 años de edad, acusado de haberle causado la muerte a machetazos al niño Leyner Antonio Velázquez Joya, de 8 años, en la comunidad de Las Pozas, en San Gregorio municipio de Murra, se pospuso para el próximo 4 de julio a solicitud de la defensa.
El pasado 3 de mayo fue registrado un Asesinato y Tentativa de asesinato, según la clasificación de la Policía Nacional y el Ministerio Público, presuntamente cometido por el adolescente B.O.A.S, de 15 años, contra el niño de 8 años (fallecido) y su hermanito de 11 años (herido); los tres eran vecinos y amiguitos que sin motivo alguno visible tuvieron ese final trágico.
La Jueza del adolescente en Nueva Segovia, Olga Moncada, informó que el juicio o audiencia inicial se aperturó, pero fue suspendió por que “faltan testigos que evacuar y una inspección ocular solicitada por la defensa, en la persona del abogado Gabriel Díaz”.
Luis Antonio Velázquez Joyas y su esposa, quienes acompañaban a su hijo lesionado a machetazos Bayron Eliezer Velázquez, de 11 años, demandaron justicia porque “fue algo que nos ocurrió injustamente, no teníamos problemas con la familia ni ellos tenían problemas de vecindad, no sabemos qué pasó”, dijo la madre.
El niño, que evidencia las heridas unas desde el mentón hasta el cuello y otra en su brazo casi inhabilitado, es uno de los testigos claves. Esta familia ya no vive en la comunidad Las Pozas de San Gregorio.
El hecho ocurre cuando los hermanitos Velázquez regresaban del pozo, de donde su mamá los había mandado a halar agua para la casa que habitan hace apenas dos meses. “Así te quería agarrar”, le habría dicho B.O.A.S tirando el primer filazo contra él y Leyner en defensa de su hermano se metió agarrando la peor parte.
En el Complejo Judicial de Ocotal, a lo largo de unas cuatro horas de espera, permanecieron en el exterior familiares tanto de las víctimas como del victimario, unos pidiendo justicia y otros dejando el caso “a la mano de Dios”. Meyling Anduray Silva, hermana del acusado, consideró que su hermano es inocente, que la Policía y la Fiscalía están obligándolo a decir que él cometió el crimen, pero dejamos la decisión final “en las manos de Dios”.