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millones de euros han convertido a Fabio Capello en el técnico mejor pagado entre quienes fueron a la Copa del Mundo, pero no pudo pasar con Rusia de la primera etapa.[/doap_box]
El segundo fracaso de Fabio Capello en un Mundial al frente de una selección marcó la clasificación histórica de Argelia, que empató 1-1 ante Rusia, eliminó al equipo del técnico italiano y selló por primera vez para el país africano para los octavos de final.
Argelia y Rusia se enfrentaban en un duelo de infarto. Los dos tenían opciones de pasar a octavos y luchaban por la segunda plaza mirando de reojo al encuentro que disputaron Corea y Bélgica. El empate bastaba a los africanos siempre que los asiáticos no golearan, mientras que los hombres de Fabio Capello tenían que ganar sí o sí. No había otro resultado posible para ellos.
El técnico italiano sabía que no podía fallar. Su paso por los banquillos de selecciones no ha sido nada bueno. Con Inglaterra fue eliminado en octavos de final en el Mundial de Sudáfrica y apenas logró nada más interesante que pasar la fase de grupos de aquella competición.
[doap_box title=»Histórico avance» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Aunque Rusia intentó evitarla por todos los medios, solo dispuso de una oportunidad de Alexander Kerzhakov que detuvo un inspirado MBolhi. Esa fue la más clara para un equipo que no pudo hacer más y cuyo entrenador, Fabio Capello, fracasó una vez más en un Mundial.
Su fracaso fue el éxito de Argelia, que hizo historia con su pase a octavos de final. Ahora, Alemania espera.
En sus otras tres participaciones mundialistas (España 1982, México 1986 y Sudáfrica 2010). Argelia no pasaba a octavos.[/doap_box]
Necesitaba amortizar su sueldo. Demostrar con Rusia que puede dirigir a un país y, sobre todo, justificar ese dineral con una clasificación a octavos de final, lo mínimo exigible en un grupo con Bélgica con su papel de favorita y Argelia y Corea del Sur como candidatos a destronar a sus muchachos del segundo puesto.
Por eso, sus jugadores saltaron al césped a toda velocidad. Sorprendiendo a un equipo que anteriormente enseñó justo esa cualidad. Bélgica y Corea la sufrieron, pero ahora eran ellos las víctimas. Ese arranque ruso fue muy efectivo y Capello consiguió lo que quería muy pronto.
Fue en ese momento cuando Alexander Kokorin remató de manera espectacular con la cabeza un centro desde la izquierda de Dmitry Kombarov. El jugador del Dinamo de Moscú puso un centro medido que acabó en la escuadra de Adi MBolhi, que no pudo hacer nada por evitar el gol.
Argelia, cabizbaja, se vio eliminada pero, con calma, fue parando poco a poco el arreón de sus rivales. La tormenta fue pasando y el juego africano comenzó a salir a la luz en el último tramo de la primera parte. Sin grandes ocasiones, consiguió merodear con intriga el área de Akinfeev, que, sin embargo, solo tuvo que emplearse a fondo con un cabezazo de Islam Slimani.
Pero el guion volvió a cumplirse con Rusia desmadrada. De nuevo salió por otro gol, pero esta vez no acertó Rusia y Argelia se agitó ese dominio antes que en la primera parte. Necesitaba un gol para seguir. La gesta estaba a tiro y la consiguió Slimani con un cabezazo que levantó a todo un país. En el minuto 60, el delantero Slimani se elevó por encima de la defensa rusa, mandó la pelota a la red y dio una clasificación histórica para su equipo.
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