Josué Bravo
Corresponsal / Costa Rica
Los decomisos policiales de fármacos y alimentos provenientes de Nicaragua por contrabando ya no son una novedad, sino el uso de nuevas rutas para evadir los controles.
Ticos y sobre todo nicaragüense ya no usan solo el puesto fronterizo de Peñas Blancas y la carretera hacia el interior del país para traficar, sino otras rutas o trillos cercanos a Upala, cuyas comunidades de ese cantón están más próximas a Nicaragua.
Prueba de ellos es el decomiso de un nuevo cargamento realizado en la comunidad de Brasilia, distrito de Dos Ríos de Upala, donde la policía retuvo llevaba 105 frascos de marihuanol, 80 de crema de sábila y pepino, 100 de crema cancerígena, 30 de crema de bálsamo fuerte de cascabel, 30 de gel de dicoflenac y 28 de crema de cascabel.
Todo eso iba a bordo de un camión con matrícula de Nicaragua donde viajaba una nicaragüense de apellido Orellana, el subintendente Didier Gómez, jefe de la Fuerza Pública de Upala.
Orellana también había introducido a Costa Rica de modo ilegal 280 paquetes de 500 gramos cada uno de pinol, todo lo cual le fue decomisado para ser entregado a las autoridades sanitarias para que la destruyan.
El subintendente Gómez indicó que todos estos productos estaban ocultos debajo de un cargamento de ollas, también introducidas desde Nicaragua, las cuales venían en el cajón del vehículo.
Las ollas también fueron decomisadas y puestas a la orden de la Policía Fiscal.


