Nectalí Zeledón
En un duelo frenético por la continuidad de los goles, Argentina doblegó 3-2 a Nigeria, que estuvo de menos a más, y clasificó líder a los octavos de final, en el grupo F.
Los argentinos cerraron perfectos con nueve puntos, cinco más que Nigeria que pasó de segundo, tras la victoria 3-1 de Bosnia sobre Irán.
El control total del partido lo logró Argentina, tras el gol de Musa (4 minutos) que igualó 1-1 tanto de Messi (3), figura de la Albiceleste al marcar de tiro libre el 2-1.
Rojo, quien entró sin marca, remató accidentalmente con la rodilla para el 3-2 y apagó el frenesí de los negerianos que se habían igualado 2-2 con Musa (47) comenzando la segunda parte.
Tras la salida de Messi, los africanos se crecieron y acosaron constantemente. Musa fue el atacante de mayor acierto cerca del área. Cuando tuvo espacio complicó a Zabaleta en los mano a mano. Las ayudas defensivas evitaron que el nigeriano lograra su tercer tanto personal y del equipo.
Sin Messi en el campo, Argentina se encomendó a las individualidades de Di María, quien estuvo solo en ofensiva. El portero de nigeriano Enyeama evitó la goleada. Intervino oportunamente en par de ocasiones que mantuvo el resultado final.
Gran momento
Los sociedades entre Messi, Di María, sobre todo, y Argüero complicaron a Nigeria, que esperó bien parada atrás para contraatacar.
Los atacantes del Real Madrid y Barsa fueron los más revulsivos individual y colectivamente. Messi hizo daño entre líneas. Le colocó a la espalda a los medio centros de Nigeria y se volvió difícil de detectar por su agilidad en los espacios cortos.
Messi tuvo facilidad para conectar con los puntas y mantuvo en vilo a la zaga africana que fue exigida en la lectura del partido para identificar donde filtrarían el balón.
Di María desequilibró arrancando de interior o por la banda. Solo le faltó el gol.










